miércoles, 27 de marzo de 2024

El topónimo Zelataeder

Este antiguo topónimo de la zona de Elgoibar se conoce por un testimonio de un documento del año 1452, el apeo de Ubitarte, p. 14:

Ytten, en Zelataheder un pedazo de tierra que sollía tener Juan Ybanes de Sarasua e Sancho de Urquieta, que ha por linderos: por devaxo el camino de Olaide, e por de suso el robeldad de los dichos Juan Ybanes e Sancho de Urquieta, e por las dos constaneras tierras conçegales.
El topónimo es transparente, los dos elementos que contiene no han sufrido ningún cambio, la <h> del texto no tendría reflejo alguno en la pronunciación, posiblemente se puso para separar ambos elementos. Está el topónimo formado por dos elementos, el nombre zelata 'celada', que también se encuentra en el topónimo Zelataun y el adjetivo eder 'bello'. El primer testimonio de zelata es el del diccionario de Landucci, del año 1562. Por tanto, el testimonio del topónimo de Elgoibar adelantaría en 110 años el primer testimonio de esa palabra.

El topónimo Aizpizkar

 Aizpizkar es el nombre de una calle de Elgoibar. Hay un testimonio muy antiguo en un documento del año 1452, el apeo de Ubitarte, muestra una variante Azpizcar, p. 7:

Primeramente, en el lugar llamado Azpizcar, apegado al arroyo de Zaturio, de partes de la dicha Villamaior, una pieza de tierra que sollía labrar e poseer Martín Pérez de Arezmendi. Lo qual a por linderos: de la una costanera la tierra e manzanal de Unzeta e por de suso tierras del dicho conzejo e por devaxo el arroyo de Zaturio.
La única diferencia entre ambos testimonios corresponde a la sílaba inicial. Es posible que el topónimo haya sufrido una reconstrucción, del Azpizkar antiguo al Aizpizkar moderno, para que queden más claros los elementos que componen el topónimo. Estos elementos serían dos nombres, haitz 'roca' y bizkar 'espalda, loma', que al estar tras una silbante pasó la inicial labial sorda a sonora. En el testimonio más antiguo haitz se simplificó, perdiendo el diptongo inicial, como suele ocurrir. Así, en la misma Gipuzkoa están los pueblos de Azkoitia y Azpeitia, siendo la sílaba inicial, az-, la simplificación del haitz original.

lunes, 25 de marzo de 2024

El topónimo Valderiz

 Valderiz es un barranco de Oyón. Hay dos testimonios antiguos en el libro de Gerardo Lopez de Gereñu Toponimia alavesa, seguido de Mortuorios o despoblados y Pueblos alaveses, del siglo XVIII:

BALDERIZ, 1780, labrantío de Labraza.
VALDORIZ, 1750, monte de Labraza.
Posiblemente se trata del mismo topónimo y seguramente, en el segundo caso hubo un error, sabiendo que el testimonio del año 1780 y el actual coinciden. Además, no se entiende el supuesto cambio o > e. Si apareciesen nuevos testimonios la seguridad podría ser mayor.
El topónimo es romance, aunque contiene un elemento que ha pasado por una evolución en lengua basca. El topónimo tiene tres elementos, val-, forma acortada de valle, la preposición de y en antropónimo Eritz. El topónimo tiene la misma estrcutra que el topónimo Valdepaderna, con la única diferencia del antropónimo.
Si el análisis es correcto, hubo un antropónimo vasco en un topónimo romance, lo que tampoco es algo excepcional, ya que es bastante sencillo que un antropónimo de una lengua pase a otra, en muchos topónimos vascos hay un antropónimo de origen romance, por ejemplo. En este caso la situación es la inversa, en zonas cercanas a la de habla vasca se documentan de vez en cuando topónimos con un antropónimo vasco.

El topónimo Villacardel

Villacardel es un topónimo que aparece en dos pueblos de Álava, En Laguardia es una loma y un arroyo; en Leza, en cambio, es un paraje.
Aunque no se dispone de testimonios antiguos, se trata de un nombre bastante transparente, conociendo la antroponimia medieval de la zona. El topónimo se formó en romance y contiene dos elementos, con villa como elemento inicial, como en los topónimos Villafrade y Villacobe y Kardel, un antropónimo medieval, en euskera se usó la variante Gardele, como se cuenta en la página sobre ese antropónimo de la base de datos EODA de Euskaltzaindia:

Erdi Aroko izena, Arabako Gardelegi eta Nafarroako Gardelain toponimoen oinarrian dagoena. Otsagabian (Nafarroa) 1072an Gardele Acenarz genuen eta Orontzen (Nafarroa), urte berean, don Gardele. Erromantzeko aldaera Cardiel da (Kardiel Belasconis, Uskartze, N, XI. m.).

viernes, 22 de marzo de 2024

El topónimo Villacobe

Villacobe es un paraje de Valdegovia/Gaubea. Hay tres testimonios más en el libro de Gerardo Lopez de Gereñu Toponimia alavesa, seguido de Mortuorios o despoblados y Pueblos alaveses:

VILLACABE, término de Barrio.
VILLACOBE, 1692, labrantío en Barrio.
VILLACOBI, 1722, el anterior.
Tenemos tres testimonios más y los tres diferentes, el más antiguo es como el actual, el de final del siglo XVIII tiene como vocal final /i/ y Villacabe, si no es una cacografía, es fruto de una asimilación.
El topónimo tendría dos elementos, como el topónimo Villafrade. En la parte inicial estaría villa y en la final el antropónimo Jacobe. Este nombre, como tantos otros, se extendió por Europa por la influencia de la iglesia cristiana y es la base de diferentes topónimos como Doñakua, también alavés.
El topónimo Villacobe ha conservado la velar intervocálica, en vez de su variante sonora, más común en lengua romance. Una curiosidad, Sabino Arana dio como equivalente a Jagoba, sin tener en cuenta la tradición vasca con Jakue.

miércoles, 20 de marzo de 2024

El topónimo Villafrade

 Villafrade es un paraje de Bernedo. No hay más testimonios pero con el que hay, aunque no es antiguo, es suficiente para proponer una etimología.
El topónimo está en lengua romance y lo forman dos elementos, el inicial es la conocida palabra villa, que en vasco se usó profusamente con su correspondiente hiri o huri, en la zona occidental, como en el topónimo Tellauri. El otro elemento es un antropónimo, Frade, conocido en época medieval. Sobre este antropónimo hay información en el libro de Ana Isabel Boullón Antroponimia medieval galega (ss. VIII-XII), s.v. Frade:


 Una prueba de su uso medieval sería la dental intervocálica, que es sonora mientras que en latín era sorda.

El topónimo Semezarrena

 Semezarrena es el nombre de un caserío de Irun. Hay un testimonio de la segunda mitad del siglo XX en el libro de Iñaki Linazasoro Caseríos de Guipúzcoa:

SEMEZARREN (2 viv.) (col.), Landetxa etxadia (Ventas)
Hay un testimonio del siglo anterior, más concretamente en torno al año 1864 del libro Nomenclátor de la provincia de Guipúzcoa, p. 667: Semezarrena.
El testimonio más natiguo recogido es del principio del siglo XVII, ya que en torno al año 1625 se escribió el libro de Lope de Isasti Compendio historial de Guipuzcoa donde menciona entre las casas de Irun a Semezarrena.
El topónimo contiene tres elementos, en la parte final -(r)en + -a, comunes en nombres de casas y en la inicial al antropónimo Semezar. En esa entrada se menciona a un testimonio, Semezar de Agirre, de la zona de Hondarribia y, por tanto, cercano al pueblo de Irun. El nombre Semezar está formado por las palabras seme 'hijo' y zahar 'viejo' y parece que no era desconocido en esa zona.