martes, 12 de noviembre de 2019

La palabra vasca marrubi 'fresa'

La conocida palabra marrubi, según el Diccionario General Vasco, aparece por primera vez en el diccionario de Silvain Pouvreau, a mediados del siglo XVII. Pero entre las abundantes palabras que aparecen en los textos en romance en la Edad Media, también se encuentra marrubi, en el nombre de varón Juan de Marrubiza, en el libro Colección Documental del Archivo Municipal de Hondarribia. Tomo IV (1499-1537). En total aparece cinco veces en en año 1500, doc. 40. Una vez se documenta Juan de Marruguiça y en las otras tres Juan de Marrubiça. Posteriormente, en el doc. 48, también del año 1500 está Juanes de Marrubiça.
Teniendo en cuenta los diferentes testimonios el topónimo sería Marrubiza, además, en el Diccionario General Vasco no hay una variante *marrugi.
El análisis del topónimo Marrubiza es bastante sencillo, está compuesto de marrubi 'fresa' y el sufijo abundancial -tza.
Gracias a los testimonios medievales, el primer testimonio de marrubi se puede adelandar 150 años. También es posible que existiera la palabra *marrubitza 'fresal', ya que aunque actualmente se utiliza el sufijo -di para nombres colectivos en vegetales, como harizti 'robledal', pinudi 'pinar'... Anteriormente pudo ser el sufijo -tza el utilizado para ese uso.

La palabra vasca kamio 'camino'

La primera aparición de la palabra kamio 'camino' ocurre en el diccionario de Larramendi, del año 1745, según el Diccionario General Vasco. Pero hay en los documentos de la Edad Media un topónimo llamado Kamio, ya que así aparece varias veces en el libro Colección Documental del Archivo Municipal de Hondarribia. Tomo IV (1499-1537).
El primer testimonio sería Juan Pérez de Camio, año  1499, doc. 35.
No es común que una palabra, sin ningún otro elemento, pase a ser topónimo, pero así parece que ha ocurrido en este caso. Si así es, gracias a este topónimo se puede adelantar la fecha de la primera aparición de la palabra vasca kamio casi 250 años.
La palabra kamio 'camino' no es como otras que han sido mostradas en este blog, como alokairu 'alquiler' o altzairu 'acero', ya que kamio aparezca en toponimia no tiene nada de especial, pero en este caso se trata de una palabra de extensión y uso no muy extendido, que no hace sombra a bide 'camino', que es la palabra que ha sido y es usada generalmente con ese sentido.

domingo, 10 de noviembre de 2019

El topónimo Izurrategi

La información sobre este topónimo aparece en dos libros de la coleccion Fuentes Documentales Medievales del País Vasco. En el titulado Colección Documental del Archivo Municipal de Oñati (1149-1492) hay dos testimonios:
Joan de Yçurrategui, año 1477, doc. 13.
Martin de Yçurrategui, año 1489, doc. 34.
Todos los testimonios del segundo libro son del mismo documento, el 42, datado entre los años 1500-1520. El libro es Archivo Municipal de Oñati. Tomo II (1494-1520), que cuenta con tres testimonios: Martin de Yçurrategui, Juan Martin de Yçurrategui y Juan de Yçurategui.
El topónimo a tenor de los testimonios conocidos, sería del entorno de Oñati, en cast. Oñate, y parece ser que no ha llegado hasta nuestros días.
Con los testimonios recogidos es posible realizar un análisis, aunque no sean muy numerosos. De entre todos hay solo uno que muestra una pequeña diferencia, que seguramente es una cacografía, un error de escritura o lectura, Yçurategui.
Al examinar el topónimo Izurrain se mencionó la base Izur/Izurra, que originalmente era un adjetivo y que luego pasó a ser un sobrenombre, com muestra Mitxelena en Apellidos vascos:
349b.—izur «dobladillo, pliegue» «rizo» (Luchaire lo traduce «ridé, frisé», con razón sin duda): Manxo Içurra (Luchaire, Leire, 980), Sancho Içurra (Lacarra, 248). Efectivamente, en Etcheberri de Sara, Obras, p. 106, adatsa içur, eta croscoila significa «la cabellera rizada y crespa». Cf. Crispus, Crespo, galo Crixos. El ap. Ijurco podría ser un diminutivo, *ixur de izur.
Si el segundo elemento de Izurrain era el sufijo -ain, en Izurrategi tendríamos a -tegi: NP Izurra + -tegi.
Teniendo en cuenta la fecha de los testimonios, parece que el topónimo seguía vivo a finales de la Edad Media.

El topónimo Atxamiku

El único testimonio de este topónimo alavés es de comienzos del siglo XVIII y se encuentra en el libro de G. Lopez de Gereñu Toponimia alavesa:
ACHAMICU, 1704, labrantío en Adana
Como no se encuentran más testimonios, no hay más que una forma a analizar, lo que implica que haya cierta inseguridad en el análisis del topónimo.
A la hora de realizar el análisis etimológico, es evidente que se trata de un nombre extraño, con un final que recuerda al de la localidad guipuzcoana de Mutriku, cast. Motrico, lo que nos podría llevar a tiempos lejanos y a lenguas largamente desaparecidas, puede que anteriores a la romanización.
Pero Atxamiku no necesariamente fue creado con un plazo de tiempo tan largo ya que, de ser cierto el análisis aquí expuesto, habría sido creado en la Edad Media.
Atxamiku estaría compuesto de dos elementos, Atxa 'Aita' y Domiku. Los dos antropónimos, Atxa 'Aita' como manifestó Mitxelena, fue usado como praenomen, tanto en castellano como en euskera. Por tanto, hubo alguien llamado Atxa Domiku que fue el que dio nombre a un lugar. Después, con el paso de los siglos, el nombre se fue acortando, seguramente primero la /d/ intervocálica se perdió y luego la vocal /o/, y ese proceso habría finalizado para el siglo XVIII.
Otro testimonio del uso de Aita sería Txarabitana, un topónimo examinado en este blog.

jueves, 7 de noviembre de 2019

La palabra vasca kaiku 'cuenco de madera'

En el libro Colección Documental del Archivo Municipal de Hondarribia. Tomo IV (1499-1537) aparece el topónimo Kaikuegi, según parece el nombre de una casa. El examen de este topónimo no tiene una dificultad especial, ya que está formado por dos elementos conocidos, uno la palabra vasca kaiku 'cuenco de madera' y el otro hegi 'ladera'. La primera aparición del topónimo ocurre en el nombre Juanot de Caycuegui, año 1499, doc. 31. Posteriormente aparece en otros nombres de persona y también como topónimo simple.
La palabra kaiku aparece por primera vez, según el Diccionario General Vasco, en el diccionario de Silvain Pouvreau, que dataría en torno a mediados del sigl XVII. Por tanto, por medio del topónimo Kaikuegi se adelantaría la primera atestigución en cerca de 150 años.
La palabra kaiku, como alokairu 'alquiler' y altzairu 'acero' no se supone, a priori, que aparezca en contexto onomástico, en este caso toponímico, de ahí que haya sido mostrada aquí.

El topónimo Martikotxotegi

Martikotxotegi fue un topónimo donostiarra. El primer testimonio se documenta en el año 1775, en el trabajo de Luis Murugarren Proyecto de ereccion de tres iglesias antemurales en San Sebastian. Hacia 1775, BAP, 1980, p. 391: Marticochotegia.
De los siglos posteriores hay abundantes testimonio en el trabajo de 1995 Donostiako toponimia:
MARTIKOTXOTEGI: Martiochotegui/ Marticochotegui (1841, casa, D.U.A.-B-10-II-362-2), Marticochotegui (1860, D.U.A.-D-7-1-P.), Marticochotegui (1860, D.U.A.-D-7-1-P.), Marticochótegui (24) (1862, casa, D.U.A.-D-7-1-1), Martincochótegui (32) (1862, casa, D.U.A.-D-7-1-1), Martincochótegui de Eguía (1864, Casa de labor, N.P.G., 68 orr.); Martikotxotegi (1989, D.U.T.B.). 64-6-6, M. H-2.
En algunos testimonios aparece la variante Martinkotxotegi, seguramente debido a que los hablantes reconocían la relación del topónimo con el nombre Martín, lo que hizo que en algunos casos se adaptase el nombre, poniendo al topónimo un Martin- inicial, colocando la nasal "necesaria".
Como tantos otros topónimos de este blog, en la base hay un antropónimo, y en la parte final -tegi, como en el topónimo Martiotegi. La separación de elementos dejaría una estructura Martikotxo- + -tegi.
De *Martikotxo no se conocen testimonios directos, a pesar de eso, tiene un análisis sencillo: el antropónimo hipocorístico Martiko y el sufijo -txo. Martiko, por su parte, sería Marti(n) + -ko. Por tanto, en este topónimo tendríamos otro testimonio del antropónimo Martín, con el hipocorístico desconocido *Martikotxo.

martes, 29 de octubre de 2019

El topónimo Martikotene

Hubo dos topónimos donostiarras, Martikotene y Martikotenea berri. La información sobre los dos ha sido recogida del trabajo Donostiako toponimia, del año 1995.
Estos son los datos sobre el topónimo Martikotene:
Marticoténe (29) (1862, casa, D.U.A.-D-7-1-1), Marticotene (1864, Casa de labor, N.P.G., 68 orr.).
Y sobre el topónimo Martikotenea berri:
*MARTIKOTENEA BERRI: Martikotene berri, Martintxone berri, Setien, Xexenania, Rekondo (1989, D.U.T.B.). 64-5-5, m.
Como tantos otros topónimos, la base sería un antropónimo y en la parte final -(r)en + -a, para indicar la posesión, aunque en la mayoría de los testimonios falte el artículo -a.
En antropónimo sería Martikot, a partir del antropónimo Marti(n) con los sufijos hipocorísticos -ko y -ot. Fue un antropónimo conocido principalmente en el este de Gipuzkoa y zonas colindantes.
P. Salaberri en su libro Izen ttipiak euskaraz lo menciona, p. 158:
Martikot (Marti): Marticot de Beroui (Esterenzubi, 1358, Goih., 1966: 133), Marticot de Callao, Marticot de Yhercoa, Marticot Dubnuguer (Pasaia, 1457, Elortegi, 1992: 165), Marticot de Garayburu (Oiar.al., 1478, C. & C. & G., 1997, 69, 56. or. = Martico de Garayburu, ibid., 72, 73. or.), Marticot de Aguirre (Erre., 1490, ibid., 80, 98. or.), Marticot de Liçarrague (Oiar.al., ibid., 81, 99. or.), Marticot de Larreguy (Biarritz, 1498, Goih., 1966: 20). Iglesiasek Biarrizko Marticot etxe izena biltzen du eta dio Marti okzitaniar aldaeran oinarriturik dagoela (2000: 118, 264-265). Ditugun testigantzak ikusirik badirudi biarriztar ikertzailearen usteak funtsa baduela; zernahi gisaz, Marti aldaera ezaguna zen gure artean ere, Martie, Martin eta besterekin batean.
El antropónimo Martín dejó una cosecha abundante en tierras vascas y sus nombres derivados son muchos a lo largo de los siglos y el topónimo Martikotene sería otro ejemplar más, que debió durar varios siglos.