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miércoles, 30 de octubre de 2024

El topónimo Txapaderne

 Txapaderne es un topónimo alavés, vinculado con la arqueología:

Arqueología. Yacimiento arqueológico al aire libre, en la sierra de Arkamo (Álava), cerca de la cima del monte Crucijadas, a 780 m s.n.m. Se han recogido numerosas piezas de sílex correspondientes al Calcolítico o la Edad del Bronce. Ref. «C. A. A.», 1987.
La parte final del topónimo es muy parecida a otro topónimo examinado en este blog, Valdepaderna. En esa entrada se recoge un texto de Mikel Belasko cuando trata el topónimo Paternain, vinculado con el topónimo estudiado:
Menéndez Pidal cita un numeroso grupo de nombres de localidades en los que forma parte el citado nombre de persona [Paternus]: Paternoy y Paternué (Huesca), Villapadierna (León), Padierna (Asturias), Paderna (Lugo), Paterna (Almería, Huelva, Cádiz, Albacete), Padierno (Salamanca), Padiernos (Salamanca, Ávila), Paderne (Oviedo y Galicia, varios), Padiérníga (Santander), Trespaderne (Burgos) y Maderne (Santander). En Francia se encuentran Padern (Paternum en 805) y Pernes (Paternis 994) con el mismo origen.
El antropónimo latino Paternus sufrió la evolución al romance, por esa razón la dental es sonora. Pero el topónimo contiene otro elemento, el txa- inicial. En la Edad Media el nombre aita 'padre' fue usado como praenomen, como explica Mitxelena en su libro Apellidos vascos:
20. —aita «padre»: Aytola. Puede verse en R. Menendez Pidal (Toponimia prerrománica hispana, 223 ss.) la abundancia con que aparece en documentos medievales hispánicos, especialmente castellanos, el nombre Eita (Aita), solo o generalmente precediendo a otro, así como su forma castellana Echa (Egga) y la falsa corrección Ecta (-ct- latino ha dado -ch- castellano): Eita Hoco, Eita Hacurio, Eita Azenari, Acta Fanni, Acha Vita, Eggavita Moriellez, Egga Lacine en el CSM, cf. Ama Nafarra, Ama Sarracinaz en el mismo cartulario (vasc. ama «madre»), Ama dota (= Tota, Toda), Lacarra 250.
En ocasiones también llegaron a la toponimia esos nombres, com muestran los topónimo Atxamuño y Atxamiku, en el primero está el antropónimo Munio y en el otro Domiku. En el topónimo Txapaderne ocurrió una aféresis, ya que la vocal inicial se ha perdido.

lunes, 22 de julio de 2024

El topónimo Aitaperukoa

 Aitaperukoa es un caserío de Oñati/Oñate. El testimonio más antiguo es Aitaperucoa, del año 1857, según los datos del Nomenclátor oficial. Hay un testimonio del siglo XX en el libro de Iñaki Linazasoro Caseríos de Guipúzcoa:

AITAPERUKOA (prop.), Olabarrieta auzoa
El topónimo contiene cuatro elementos, el artículo, el sufijo -ko, y los más interesantes son los iniciales, la palabra aita 'padre', usada como praenomen y el antropónimo Peru 'Pedro'. Esa manera de nombrar no era común en la Edad Media aunque alguno llegó a la toponimia, como el topónimo Atxamiku, en esa entrada hay más información sobre ese uso de aita.
Peru es una variante de Petri, pasada por el romance y así, se puede ver como desaparació el grupo /tr/. Tuvo uso en antroponimia y también en toponimia, como en el topónimo Peruzki, donde se puede ver un hipocorístico de Peru.
Por tanto, este topónimo de Oñati es una muestra de un inusual uso antropónimomico, aunque no está aislado.

sábado, 16 de noviembre de 2019

El topónimo Atxamuño

Atxamuño es un topónimo alavés, que está entre Bernedo y Arraia-Maeztu.
Hay testimonios antiguos, del año 1767, en el libro  de José Antonio González Salazar Montaña alavesa. Comunidades y pastores, p. 394:
portillo de ACHAMUNIO
paso de ACHAMUÑO
portillo de ACHAMUÑO
Teniendo en cuenta que se trata de un topónimo en zona montañosa, se puede pensar en un topónimo que contiene atx 'roca', variante occidental de haitz y en la parte final muino 'colina'. Ambas palabras serían adecuadas dada su situación. Pero quedaría un fonema, una vocal sin explicar, atx-a-muño, que hace que el topónimo necesite otra explicación, quizás de carácter antroponímico.
El topónimo estaría compuesto de dos elementos, Atxa 'Aita' y Munio. El primero es conocido, ya que ha aparecido en otros dos topónimos tratados en este blog, Atxamiku y Txarabitana. Por tanto, en tres topónimos alaveses se encuentra el elemento antroponímico Atxa 'Aita'. En la parte final está Munio, un antropónimo conocido en la Edad Media, pero es posible que sea bastante anterior. Es seguro que estaba vivo hace mil años, pero después desapareció.

domingo, 10 de noviembre de 2019

El topónimo Atxamiku

El único testimonio de este topónimo alavés es de comienzos del siglo XVIII y se encuentra en el libro de G. Lopez de Gereñu Toponimia alavesa:
ACHAMICU, 1704, labrantío en Adana
Como no se encuentran más testimonios, no hay más que una forma a analizar, lo que implica que haya cierta inseguridad en el análisis del topónimo.
A la hora de realizar el análisis etimológico, es evidente que se trata de un nombre extraño, con un final que recuerda al de la localidad guipuzcoana de Mutriku, cast. Motrico, lo que nos podría llevar a tiempos lejanos y a lenguas largamente desaparecidas, puede que anteriores a la romanización.
Pero Atxamiku no necesariamente fue creado con un plazo de tiempo tan largo ya que, de ser cierto el análisis aquí expuesto, habría sido creado en la Edad Media.
Atxamiku estaría compuesto de dos elementos, Atxa 'Aita' y Domiku. Los dos antropónimos, Atxa 'Aita' como manifestó Mitxelena, fue usado como praenomen, tanto en castellano como en euskera. Por tanto, hubo alguien llamado Atxa Domiku que fue el que dio nombre a un lugar. Después, con el paso de los siglos, el nombre se fue acortando, seguramente primero la /d/ intervocálica se perdió y luego la vocal /o/, y ese proceso habría finalizado para el siglo XVIII.
Otro testimonio del uso de Aita sería Txarabitana, un topónimo examinado en este blog.

martes, 8 de octubre de 2019

El topónimo Txarabitana

En el pueblo alavés de Apellániz, en vasco Apinaiz, se encuentra el topónimo Txarabitana. Así se conoce actualmente, como recoge el libro Cuadernos de toponimia 2 Montaña alavesa, p. 43:
Municipio: Maestu. Toponimia de Apellaniz.
8.— Charabitana.
En el libro de G. Lopez de Gereñu Toponimia alavesa: seguido de mortuorios o despoblados y pueblos alaveses, también aparece la actual forma:
"CHARABITANA, heredades de Apellániz"
También aparece una variante más antigua:
ACHARABITANA, 1800, labrantío de Apellániz.
Hay más testimonios y más antiguos en el libro de José Antonio González Salazar Montaña alavesa. Comunidades y pastores, p. 203:
En el año 1787 se muestra el comienzo de su mojonera en la fuente del AZCARRO mientras que en el año 1647 se llama fuente de CHARAVITANA, lo mismo que en 1742 se le llama CHARAVITANA, en 1756 se escribe ACHARABITANA y en 1735 ACHABITARANA.
Todas las variantes serían Txarabitana, Atxarabitana y Atxabitarana. La última sería la variante mas fiel al topónimo original, que se analizaría como Atxabita- + haran + -a.
Mitxelena en su libro Apellidos vascos menciona el antropónimo compuesto Atxa Bita:
20. —aita «padre»: Aytola. Puede verse en R. Menendez Pidal (Toponimia prerrománica hispana, 223 ss.) la abundancia con que aparece en documentos medievales hispánicos, especialmente castellanos, el nombre Eita (Aita), solo o generalmente precediendo a otro, así como su forma castellana Echa (Egga) y la falsa corrección Ecta (-ct- latino ha dado -ch- castellano): Eita Hoco, Eita Hacurio, Eita Azenari, Acta Fanni, Acha Vita, Eggavita Moriellez, Egga Lacine en el CSM, cf. Ama Nafarra, Ama Sarracinaz en el mismo cartulario (vasc. ama «madre»), Ama dota (= Tota, Toda), Lacarra 250.
El antropónimo Atxabita estaría formado por dos nombres Atxa 'Aita' y Bita, del latín Vita. Este nombre compuesto tuvo éxito, ya que también aparece fuera de territorio vasco, en los documentos antiguos de San Millán de la Cogolla, Cardeña y Oña. También se conoce algún testimonio en un documento del monasterio de Vapuesta, Ecta Bita, año 1050, doc. 54, aunque el texto trata de asuntos referidos al pueblo burgalés de Mámbliga.
No son muchos los cambios sufridos por el topónimo, aunque fueron suficientes para oscurecer el análisis del topónimo, afortunadamente hay un antiguo testimonio que no mostraría ningún cambio, Atxabitarana. La evolución sería la siguiente: Atxabita + haran + -a > Atxabitarana > Atxarabitana > Txarabitana. Entre los cambios se destaca el avance de la sílaba -ra-, y la aféresis, la pérdida de la primera vocal.