viernes, 29 de noviembre de 2019

El antropónimo Martikon

Martikon aparece una sola vez, en el libro Archivo Municipal de Elgueta (1181-1520):
Marticon de Oreynsarri, año 1520, doc. 95.
El análisis es simple, el hipocorístico Martiko y el sufijo -on, o de otra manera, el antropónimo Marti y el sufijo complejo -ikon, así trata P. Salaberri los nombres Joanikon y Perikon en su libro Izen ttipiak euskaraz, p. 127.
De cualquier manera, los elementos son muy claros en ambos análisis, Marti + -ko + -on.

El topónimo Villamenga

Villamenga es un topónimo navarro, de Torralba del Río. Hay notables diferencias en los testimonios recogidos, empezando desde el más antiguo: Villa Domenga (1700). El siguiente año era Villaminga y caso 200 años después se recogieron Villamenga y Villamuga, ambos en 1894. Actualmente se usa Villamenga. Las tres formas son las que hay que estudiar, excepto Villamuga, que parece ser una cacografía, una forma mal recogida. Las otras tres, Villa Domenga, Villaminga y Villamenga tienen una estructura similar y un mismo origen, el nombre común villa y el antropónimo Domenga/Minga/Menga. Domenga sería la forma original y Minga y Menga, hipocorísticos.
Explicando las diferencias entre los testimonios, queda claro que el antropónimo del topónimo no estaba completamente fijado, pero en el testimonio más antiguo, ¿Domenga era la forma usada o se prefirió ésta al no ser diminutivo? Seguramente testimonios más antiguos darían la respuesta.

martes, 26 de noviembre de 2019

La palabra vasca portu 'puerto'

El primer testimonio de portu, según el Diccionario General Vasco, se encuentra en los trabajos de Leizarraga. Esa fecha se podría adelantar, exactamente 73 años. En el libro Colección Documental del Archivo Municipal de Hondarribia. Tomo IV (1499-1537), aparece portu varias veces, por medio del topónimo Portu(a). El primero sería Chomingo de Portua, año 1499, doc. 17. En los siguientes documentos aparece de nuevo repetidas veces.
No es de extrañar que en un pueblo como Hondarribia hubiera un topónimo como Portu(a), lo que ha dado un ejemplo más temprano de portu que los que aparecen en los textos vascos.

El topónimo Txomingotegi

Es un topónimo donostiarra, el primer testimonio aparece en el trabajo de Luis Murugarren titulado Proyecto de ereccion de tres iglesias antemurales en San Sebastian. Hacia 1775, BAP, 1980, p. 390:
Chomingotegui
El resto de la información se encuentra en el trabajo de 1995, Donostiako toponimia:
*TXOMINGOTEGI: Chomingotegui (1860, D.U.A.-D-7-1-P.); Txomingotegi, Txomingotei, Domingotei (1989, D.U.T.B.). 64-14-2, M.
Este nombre contendría dos elementos, un antropónimo y -tegi. En la base estaría *Txomingo, nombre no documentado. No está, por ejemplo, en el libro de P. Salaberri Izen ttipiak euskaraz. El nombre desconocido *Txomingo sería un hipocorístico de Domingo, que sufrió el proceso de palatalización expresiva d- > tx-. El mismo fenómeno ocurrió con el hipocorístico *Txendo, formado por el adjetivo sendo 'robusto, firme' y que dejó los topónimos Txendoa y Txendonea.
Existe otra posibilidad, que el hipocorístico fuera *Txomingot(e), ya que es conocido el nombre Domingot. Con todo, los testimonios de este último nombre son muy escasos, lo que hace que la posibilidad de que existiese *Txomingot(e) aún menor, pero como no es imposible, es necesario comentar esa posibilidad.
Entre los testimonios del topónimo aparece también Domingotei, que se explica por la cercanía entre *Txomingo-Domingo, que también era conocida por los hablantes.
Por último, por medio del examen de este topónimo se ha dado a la luz una nueva etimología, o etimologías, ya que aunque seguramente en la base estaba *Txomingo, no es imposible que pudiera haber estado *Txomingot(e).

martes, 19 de noviembre de 2019

La palabra vasca serora 'monja, beata...'

El primer testimonio de serora, según el Diccionario General Vasco, ocurre en el año 1572, en los libros de Leizarraga.
En el libro Colección Documental del Archivo Municipal de Hondarribia. Tomo IV (1499-1537) hay en testimonio anterior, Sororeteguia, año 1527, doc. 66. No son muchos años, ya que no llegan a 50, pero este testimonio toponímico tiene varias características dignas de mención. Para empezar, si se analiza el topónimo se encuentra la estructura sorore + -tegi + -a. No se ha utilizado la variante serora, que es la más habitual en los textos vascos. Sorore sería una forma más cercana al original, ya que se habría tomada del latín soror, posiblemente del latín eclesiástico, y por tanto, también sería un préstamo tardío.
La evolución sería soror > sorore, después habría una disimilación vocálica  o-o > e-o y, por fin, quizás por influjo romance, serore > serora.
Pero Sororetegia no es única en cuanto al uso de sorore, ya que el Diccionario General Vasco menciona al escritor Mendiburu, en torno al año 1760. De ser así, la aparición de la variante sorore se adelantaría 250 años.
Por último, este topónimo hondarribitarra también afecta a otra palabra, serorategi, que según el Diccionario General Vasco se conoce desde el diccionario de Larramendi, de 1745. Lo que adelantaría este otra palabra cerca de 220 años, con la variante, anteriormente desconocida de sororetegi.

El topónimo Navarriñenea

El testimonio más antiguo de este topónimo se encuentra en el trabajo Donostiako toponimia, 1995:
Navarriñenea (1759, D.C.H.G, 188, 174 orr.).
El siguiente testimonio, del año 1775, y el último conocido, aparece en el trabajo de Luis Murugarren titulado Proyecto de ereccion de tres iglesias antemurales en San Sebastian. Hacia 1775, BAP, 1980, p. 391: "Navarrinene".
No hay más testimonios y, por tanto, la casa que tenía ese nombre lo cambió o la misma casa desapareció.
La estructura del topónimo es conocida, ya que aparece continuamente: NP + -(r)en + -a. La base sería nabarrin- y el elemento antroponímico que mejor se ajustaría sería el hipocorístico Nabarrina, con el antropónimo femenino Nabarra más el sufijo hipocorístico -ina, que menciona Salaberri en su libro Izen ttipiak euskaraz, p. 133:
Nabarrina (Nabarra): Navarrina (Arboti, 1350-53, CPBN, 31. or.), Navarrine (Maule, 1377, Zier., 1994: 223). Iglesiasek (2000: 115, 264) Biarrizko Navarrine etxe izena (Navarrina «petite Navarre») dakar.
A los escasos testimonios de Nabarrina se puede añadir el topónimo donostiarra Navarriñenea, actualmente ambos están desaparecidos.

sábado, 16 de noviembre de 2019

El antropónimo Apretxe

Apreche de Sarasguete es un antropónimo que aparece en libro Archivo General de Navarra. Sección de Comptos. Registros Nº 3 y 4, en la página 121. El testimonio sería del año 1293 y en este caso la fecha es importante, también que sea de Sarasketa, es decir de la provincia de la Baja Navarra.
Después de analizar el antropónimo, la partición sería Apre + -txe, con el antropónimo Apre y el sufijo hipocorístico -txe. Sobre el nombre Apre, hay una entrada en el libro de Mitxelena Apellidos vascos:
65. —Aper, Apre, *Apri n. pr.; Apre Sancho (in villa Ulibarrilior, Al., CSM 48, 952; v. le(g)or, 404), Aprez Lequentize (ib., in Lekete, es decir Lehete, Al.), Vincenti Apriz (CSM 50, 956, Al.), Sancio Haperrez de Torriziella (Valb. 30, 1064). Ap. Aperain, Aperribay, Apraiz. Caro Baroja (Mat., 89-91) lo señala como epónimo de las poblaciones alavesas Aperregui y Apricano, pero este último nombre podría explicarse también a partir de *Africanu(m) (cf. Piel, «Nomes de possessores latino-cristâos», 24). Apre (*Apri) debemos considerarlo como el genitivo de Aper o Aprius: el genitivo pervive en nombres personales hispánicos durante la Edad Media (v. J. Bastardas Parera, Particularidades sintácticas del latín medieval (Cartularios españoles de los siglos VIII al XI), 31 n.) y parece haber sido el origen de una gran parte de los nombres vascos de persona (v. p. ej. 158 y 161 b).
Los testimonios que menciona Mitxelena son en torno al siglo X, de Álava y La Rioja, pero Apretxe es del final del siglo XIII y de la Baja Navarra. Hay una doble lejanía, cronológica y geográfica.
A pesar de esa lejanía, el examen propuesto se ajusta perfectamente al nombre y tanto la cronología como la geografía, aunque no sean cercanas, se pueden explicar dado que las distancias dentro del País Vasco no son tan grandes y que la escasez de textos, con numerosos huecos, seguramente puede explicar, la transmisión del nombre hasta la fecha de Apretxe.

El topónimo Atxamuño

Atxamuño es un topónimo alavés, que está entre Bernedo y Arraia-Maeztu.
Hay testimonios antiguos, del año 1767, en el libro  de José Antonio González Salazar Montaña alavesa. Comunidades y pastores, p. 394:
portillo de ACHAMUNIO
paso de ACHAMUÑO
portillo de ACHAMUÑO
Teniendo en cuenta que se trata de un topónimo en zona montañosa, se puede pensar en un topónimo que contiene atx 'roca', variante occidental de haitz y en la parte final muino 'colina'. Ambas palabras serían adecuadas dada su situación. Pero quedaría un fonema, una vocal sin explicar, atx-a-muño, que hace que el topónimo necesite otra explicación, quizás de carácter antroponímico.
El topónimo estaría compuesto de dos elementos, Atxa 'Aita' y Munio. El primero es conocido, ya que ha aparecido en otros dos topónimos tratados en este blog, Atxamiku y Txarabitana. Por tanto, en tres topónimos alaveses se encuentra el elemento antroponímico Atxa 'Aita'. En la parte final está Munio, un antropónimo conocido en la Edad Media, pero es posible que sea bastante anterior. Es seguro que estaba vivo hace mil años, pero después desapareció.

martes, 12 de noviembre de 2019

La palabra vasca marrubi 'fresa'

La conocida palabra marrubi, según el Diccionario General Vasco, aparece por primera vez en el diccionario de Silvain Pouvreau, a mediados del siglo XVII. Pero entre las abundantes palabras que aparecen en los textos en romance en la Edad Media, también se encuentra marrubi, en el nombre de varón Juan de Marrubiza, en el libro Colección Documental del Archivo Municipal de Hondarribia. Tomo IV (1499-1537). En total aparece cinco veces en en año 1500, doc. 40. Una vez se documenta Juan de Marruguiça y en las otras tres Juan de Marrubiça. Posteriormente, en el doc. 48, también del año 1500 está Juanes de Marrubiça.
Teniendo en cuenta los diferentes testimonios el topónimo sería Marrubiza, además, en el Diccionario General Vasco no hay una variante *marrugi.
El análisis del topónimo Marrubiza es bastante sencillo, está compuesto de marrubi 'fresa' y el sufijo abundancial -tza.
Gracias a los testimonios medievales, el primer testimonio de marrubi se puede adelandar 150 años. También es posible que existiera la palabra *marrubitza 'fresal', ya que aunque actualmente se utiliza el sufijo -di para nombres colectivos en vegetales, como harizti 'robledal', pinudi 'pinar'... Anteriormente pudo ser el sufijo -tza el utilizado para ese uso.

La palabra vasca kamio 'camino'

La primera aparición de la palabra kamio 'camino' ocurre en el diccionario de Larramendi, del año 1745, según el Diccionario General Vasco. Pero hay en los documentos de la Edad Media un topónimo llamado Kamio, ya que así aparece varias veces en el libro Colección Documental del Archivo Municipal de Hondarribia. Tomo IV (1499-1537).
El primer testimonio sería Juan Pérez de Camio, año  1499, doc. 35.
No es común que una palabra, sin ningún otro elemento, pase a ser topónimo, pero así parece que ha ocurrido en este caso. Si así es, gracias a este topónimo se puede adelantar la fecha de la primera aparición de la palabra vasca kamio casi 250 años.
La palabra kamio 'camino' no es como otras que han sido mostradas en este blog, como alokairu 'alquiler' o altzairu 'acero', ya que kamio aparezca en toponimia no tiene nada de especial, pero en este caso se trata de una palabra de extensión y uso no muy extendido, que no hace sombra a bide 'camino', que es la palabra que ha sido y es usada generalmente con ese sentido.

domingo, 10 de noviembre de 2019

El topónimo Izurrategi

La información sobre este topónimo aparece en dos libros de la coleccion Fuentes Documentales Medievales del País Vasco. En el titulado Colección Documental del Archivo Municipal de Oñati (1149-1492) hay dos testimonios:
Joan de Yçurrategui, año 1477, doc. 13.
Martin de Yçurrategui, año 1489, doc. 34.
Todos los testimonios del segundo libro son del mismo documento, el 42, datado entre los años 1500-1520. El libro es Archivo Municipal de Oñati. Tomo II (1494-1520), que cuenta con tres testimonios: Martin de Yçurrategui, Juan Martin de Yçurrategui y Juan de Yçurategui.
El topónimo a tenor de los testimonios conocidos, sería del entorno de Oñati, en cast. Oñate, y parece ser que no ha llegado hasta nuestros días.
Con los testimonios recogidos es posible realizar un análisis, aunque no sean muy numerosos. De entre todos hay solo uno que muestra una pequeña diferencia, que seguramente es una cacografía, un error de escritura o lectura, Yçurategui.
Al examinar el topónimo Izurrain se mencionó la base Izur/Izurra, que originalmente era un adjetivo y que luego pasó a ser un sobrenombre, com muestra Mitxelena en Apellidos vascos:
349b.—izur «dobladillo, pliegue» «rizo» (Luchaire lo traduce «ridé, frisé», con razón sin duda): Manxo Içurra (Luchaire, Leire, 980), Sancho Içurra (Lacarra, 248). Efectivamente, en Etcheberri de Sara, Obras, p. 106, adatsa içur, eta croscoila significa «la cabellera rizada y crespa». Cf. Crispus, Crespo, galo Crixos. El ap. Ijurco podría ser un diminutivo, *ixur de izur.
Si el segundo elemento de Izurrain era el sufijo -ain, en Izurrategi tendríamos a -tegi: NP Izurra + -tegi.
Teniendo en cuenta la fecha de los testimonios, parece que el topónimo seguía vivo a finales de la Edad Media.

El topónimo Atxamiku

El único testimonio de este topónimo alavés es de comienzos del siglo XVIII y se encuentra en el libro de G. Lopez de Gereñu Toponimia alavesa:
ACHAMICU, 1704, labrantío en Adana
Como no se encuentran más testimonios, no hay más que una forma a analizar, lo que implica que haya cierta inseguridad en el análisis del topónimo.
A la hora de realizar el análisis etimológico, es evidente que se trata de un nombre extraño, con un final que recuerda al de la localidad guipuzcoana de Mutriku, cast. Motrico, lo que nos podría llevar a tiempos lejanos y a lenguas largamente desaparecidas, puede que anteriores a la romanización.
Pero Atxamiku no necesariamente fue creado con un plazo de tiempo tan largo ya que, de ser cierto el análisis aquí expuesto, habría sido creado en la Edad Media.
Atxamiku estaría compuesto de dos elementos, Atxa 'Aita' y Domiku. Los dos antropónimos, Atxa 'Aita' como manifestó Mitxelena, fue usado como praenomen, tanto en castellano como en euskera. Por tanto, hubo alguien llamado Atxa Domiku que fue el que dio nombre a un lugar. Después, con el paso de los siglos, el nombre se fue acortando, seguramente primero la /d/ intervocálica se perdió y luego la vocal /o/, y ese proceso habría finalizado para el siglo XVIII.
Otro testimonio del uso de Aita sería Txarabitana, un topónimo examinado en este blog.

jueves, 7 de noviembre de 2019

La palabra vasca kaiku 'cuenco de madera'

En el libro Colección Documental del Archivo Municipal de Hondarribia. Tomo IV (1499-1537) aparece el topónimo Kaikuegi, según parece el nombre de una casa. El examen de este topónimo no tiene una dificultad especial, ya que está formado por dos elementos conocidos, uno la palabra vasca kaiku 'cuenco de madera' y el otro hegi 'ladera'. La primera aparición del topónimo ocurre en el nombre Juanot de Caycuegui, año 1499, doc. 31. Posteriormente aparece en otros nombres de persona y también como topónimo simple.
La palabra kaiku aparece por primera vez, según el Diccionario General Vasco, en el diccionario de Silvain Pouvreau, que dataría en torno a mediados del sigl XVII. Por tanto, por medio del topónimo Kaikuegi se adelantaría la primera atestigución en cerca de 150 años.
La palabra kaiku, como alokairu 'alquiler' y altzairu 'acero' no se supone, a priori, que aparezca en contexto onomástico, en este caso toponímico, de ahí que haya sido mostrada aquí.

El topónimo Martikotxotegi

Martikotxotegi fue un topónimo donostiarra. El primer testimonio se documenta en el año 1775, en el trabajo de Luis Murugarren Proyecto de ereccion de tres iglesias antemurales en San Sebastian. Hacia 1775, BAP, 1980, p. 391: Marticochotegia.
De los siglos posteriores hay abundantes testimonio en el trabajo de 1995 Donostiako toponimia:
MARTIKOTXOTEGI: Martiochotegui/ Marticochotegui (1841, casa, D.U.A.-B-10-II-362-2), Marticochotegui (1860, D.U.A.-D-7-1-P.), Marticochotegui (1860, D.U.A.-D-7-1-P.), Marticochótegui (24) (1862, casa, D.U.A.-D-7-1-1), Martincochótegui (32) (1862, casa, D.U.A.-D-7-1-1), Martincochótegui de Eguía (1864, Casa de labor, N.P.G., 68 orr.); Martikotxotegi (1989, D.U.T.B.). 64-6-6, M. H-2.
En algunos testimonios aparece la variante Martinkotxotegi, seguramente debido a que los hablantes reconocían la relación del topónimo con el nombre Martín, lo que hizo que en algunos casos se adaptase el nombre, poniendo al topónimo un Martin- inicial, colocando la nasal "necesaria".
Como tantos otros topónimos de este blog, en la base hay un antropónimo, y en la parte final -tegi, como en el topónimo Martiotegi. La separación de elementos dejaría una estructura Martikotxo- + -tegi.
De *Martikotxo no se conocen testimonios directos, a pesar de eso, tiene un análisis sencillo: el antropónimo hipocorístico Martiko y el sufijo -txo. Martiko, por su parte, sería Marti(n) + -ko. Por tanto, en este topónimo tendríamos otro testimonio del antropónimo Martín, con el hipocorístico desconocido *Martikotxo.