jueves, 27 de junio de 2019

El topónimo Otxoamendiko buarra

Entre los documentos antiguos de Salvatierra, vasco Agurain (A), hay un texto que menciona dos topónimos, Otxoamendi y Otxoamendiko buarra. Aparecen en el libro Archivo Municipal de Salvatierra-Agurain. Tomo III (1451-1500), en el doc. 89, año 1488, Ochoa Mendicobuarra, en la p. 278 y en la siguiente Ochoamendi. Los topónimos estaban en la zona entre Agurain y Alaitza, y según parece, ambos desaparecieron.
Se trata de dos topónimos de análisis sencillo, el antropónimo Otxoa, el nombre mendi 'monte' y buar, variante de bular 'pecho'. Si se tratase del nombre vasco del lobo, se habría creado algo como *Otsomendi, así que parece claro que en este topónimo está el conocido antropónimo. Pero el topónimo derivado tiene un nombre, buar, bastante interesante. La explicación, en el trabajo de K. Mitxelena "Sobre la lengua vasca en Álava durante la Edad Media", en el libro Palabras y textos, pp. 172-173:
"Con todo, los topónimos no son tan estériles como podrían parecer, al menos si son tratados con algún atrevimiento, no exento de riesgos. En efecto, no solamente nos permiten establecer, aunque de manera bastante grosera, distintas áreas (cf. solo / soro, por ejemplo) en variantes de una misma forma: así buar en Iturbuar, 8615, Alegría, 1737, Iturbuarra, 8616, Musitu, en 1732, documentan indirectamente un buar «pecho», forma que se espera encontrar en zonas donde se dice berar «hierba» (cf. 12893 Ocallaberar, Maeztu, 1762), erur «nieve» o sus continuadores, en vez del general bul(h)ar, que va desde el oeste de Vizcaya hasta Roncal y Soule. Cf., aquí mismo, 5894 s. Eribabular(ra), en Eribe, 1719 y 1839".
El topónimo Otxoamendiko buarra es del año 1488, es decir, 200 años anterior a los testimonios de Mitxelena. Por otra parte, según el Diccionario General Vasco, bular aparece por primera vez en la obra de Leizarraga, por tanto, este topónimo alavés sería el primer testimonio del nombre bular, casí un siglo anterior a Leizarraga.

El topónimo Otxoasagastia

Sobre este topónimo hay solo un testimonio en un texto medieval, en el libro Archivo Municipal de Zestoa (1338-1520), doc. 36, año 1479, p. 142:
"... en el manzanal de Martín de Zubiaurre e su sobrino, dicho Ochoasagastia...".
Según parece, Otxoasagastia estaría situado en la zona de Cestona, vasco Zestoa (G), pero no parece que haya llegado a nuestros días.
El topónimo no tiene gran dificultad de análisis, el antropónimo Otxoa y el nombre sagasti 'manzanal', sin olvidar el artículo -a. El cultivo de manzanas estaba bastante extendido en tierras vascas como muestra la toponimia, como en el topónimo Apalasagasti, analizado en este blog.
El único testimonio tiene un aspecto a mencionar, ya que en el mismo texto se especifica que se trata de un manzanal, como así muestra el topónimo en lengua vasca. Es común que con el tiempo se pùedan separar el topónimo y su significado, que un topónimo como sagasti ya no haga referencia a ningún manzano. Pero en este caso tanto el nombre como el uso se mantenían, aunque hubiera pasado mucho tiempo, quizás siglos, desde que el topónimo fuera creado. Quizás el fin del topónimo llegó al finalizar el uso del terreno (manzanal) que daba nombre al topónimo.
De todas formas, esto no es más que una suposición, pero este testimonio muestra que durante largo tiempo el nombre y el uso estuvieron ligados.

martes, 18 de junio de 2019

El topónimo Otsoetxe

Es Otsoetxe un topónimo de Urduliz (B). Los testimonios más antiguos, de los siglos XVII y XVIII, se encuentran en el libro Nombres de familia y oicónimos en las fogueraciones de Vizcaya de los siglos XVII y XVIII, y muestran dos variantes, la más antigua Otxoaetxe, que en el siguiente siglo aparece como Otxoetxea y Otxoetxe:
"Ochoaeche [N, TO]
Ochoaeche (la media casa de), Urduliz, a.1641, FogVizcayaMs.
Ochoechea [N, TO]
Ochoechea (la caseria de), Vrduliz, a.1745, FogVizcayaMs.
Ochoeche (la casa de), Urduliz, a.1704, FogVizcayaMs., a.1796, FogVizcayaMs".
Si había alguna duda sobre el nombre, el testimonio más antiguo hace evidente el análisis, en la base el antropónimo Otxoa y no el nombre de animal otso 'lobo', ya que en este último caso el topónimo debería haber sido *Otsoetxe, también en su forma antigua, sin el artículo que sí porta el antropónimo. Otro argumento, que no es necesario en este caso sería la dificultad de explicar un topónimo traducible como "casa del lobo (o de los lobos)".
Por tanto, en este topónimo la estructura es conocida, con el antropónimo Otxoa en la base. El segundo elemento, etxe 'casa', no es tan común su uso con antropónimos, aunque son conocidos algunos escasos usos, como en el topónimo Jakobetxe, examinado en este blog.

El topónimo Liketi

La información sobre este topónimo de Zalla (B) y también un análisis etimológico se encuentra en la tesis de Fernando Fernández Palacios titulada Lengua e historia del Asón al Cadagua: (épocas prerromana y romana). Esto es lo escrito sobre Liketi:
"940. Liqueti (Zalla)
IGC 61.
Michelena, Apellidos: 152 señalaba que en nombres propios medievales de la zona castellano-vasca -ti es terminación bastante frecuente (Dolquiti, Jaunti, Nequeti), teniendo en concreto Dolquiti toda la apariencia de ser de origen latino, en relación con el cognomen tardío Dulcitius (2907). El nuestro es igualmente relacionable con Licinius, cf. Leciñana, con la terminación -ti y disimilación vocálica. En Baños de Montemayor (Cáceres) se documenta Lik(inius), cf. Abascal: 173b. Ptolomeo 2, 5, 8 tiene el NL Likiniana. [...]
———————
2907 M. Á. Líbano Zumalacárregui, «Onomástica e historia», en Cátedra Cantabria 1995: 102b incluía Dulquito entre los nombres de pila de tradición greco-latina y cristiana que eran frecuentes en la Edad media en Álava, Guipúzcoa y Vizcaya".
Hasta aquí el análisis. Resumiendo, su origen sería el nombre latino Licinius. Pero hay un evidente obstáculo, la /t/, dental sorda de la última sílaba, lo que pide otra explicación, que puede ser también antroponímica, pero con el nombre de persona Niketi. Éste es también de origen latino, desde Nicetus, que en la Edad Media fue conocido por su préstamo vasco, el ya mencionado Niketi. El único cambio necesrio sería el del fonema inicial, n- > l-, pero no es éste un cambio extraño en el euskera, así lapur 'ladrón' > napur, entre otras palabras.
Por tanto, el antropónimo medieval Niketi pasó a topónimo en aquellos siglos. Hay otra posibilidad, que sea Liketi descendiente directo del Nicetus latino, lo que nos llevaría a pensar en un topónimo de cerca de dos mil años. Con todo, que Niketi sea un antropónimo conocido en la Edad Media hace más posible que fuera en ese tiempo cuando el topónimo fue creado.

martes, 11 de junio de 2019

El topónimo Gendul

Antiguo topónimo de Rada/Arrada (N). Solo hay constancia de un testimonio, en el libro Archivo General de Navarra (1253-1270). Tomo II. Comptos y Cartularios Reales, doc. 44, año 1260:
"Sepan quantos esta carta veran et odran que nos, don Gil, sennor de Rada, et mia muller Maria de Leet damos l’agua a uos noble sennor don Tibalt, [...] la qual agua va por nuestro termino del rigo que uos abriestes por Gendul ata el bocal de Soto de juso, et va pora las ruedas del sennor rey que son cabo de Caparroso."
Como tantos otros topónimos de este blog, es un topónimo formado a partir de un antropónimo, sin ningún otro elemento añadido, sea sufijo o palabra, como Kimera, Bonatxo o Terenti.
El antropónimo sería Gendul, conocido en la Edad Media en el territorio vascos y zonas circundantes. K. Mitxelena trató en antropónimo en su trabajo Nombres vascos de persona:
"Genduli, Gendule Centol, Céntulo: «CENTULLUS, nom fort commun dans la région gasconne, où il a donné très régulièrement Centod (quelquefois Centul, Centulh) est devenu en basque Gendul (plus rarement Gentul)» (Luch). A los ejemplos navarros por él citados (Guendule, Guenduleiz, Guenduliz, Gentuliz) puede añadirse, por ejemplo, Kendulli Cardeña VII, año 964, casal de Gendulli CSM 48, año 952. Como ya vio Luch., de aquí procede el nombre de Guendulain, población navarra".
No es necesario añadir más, el antropónimo Gendul era bastante conocido en Navarra y fue allí donde se creó el topónimo Gendul, que allí se mantenía a mediados del siglo XIII.

El topónimo Torremuña

Torremuña es una aldea riojana, del municipio de Ajamil de Cameros.
Hay varios testimonios medievales y, entre ellos, en el libro Colección Documental de Santa María la Real de Nájera. Tomo I (siglos X-XIV), hay dos, ambos del siglos XI:
Tor de Amunia, doc. 7, año 1044.
Tor de Amunna, doc. 14, año c1054.
El topónimo, como queda claro, no fue creado en euskera, sino en romance. Sin embargo, tiene interés para la onomástica vasca ya que el antropónimo es Amuna, de origen vasco. Como se puede ver en el topónimo Amuña, tanto los testimonios antiguos como la forma actual del topónimo muestran que la forma del antropónimo fue Amunna, lo que se refleja en la pronunciación como Torremuña. La parte inicial sería torre, con la variante apocopada tor.
Resumiendo, Torremuña es un topónimo romance de La Rioja, en cuyo interior hay un antiguo antropónimo vasco, que era conocido en aquel territorio hace mil años y que ha quedado como recuerdo de su uso el topónimo examinado, muchos siglos después de haberse perdido el antropónimo.

miércoles, 5 de junio de 2019

El topónimo Amuña

Amuña es un topónimo de Mañeru (N).
La mayoría de los testimonios muestran Amuña o una forma similar, excepto dos: el testimonio más antiguo es Amayña del año 1573; por otra parte del año 1737 es Arruña. Pero, teniendo en cuenta la uniformidad del resto de testimonios, se toma como forma a analizar la que también es la actual, Amuña. Al tratar el topónimo Amunaga se tomó como base al antropónimo Amuna, que consideramos que también está presente en el topónimo navarro analizado. En los testimonios del antropónimo Amuna, normalmente aparece en los territorios externos al País Vasco como Amunna, mientras que en tierras vascas aparece como Amuna. Así, en la documentación del monasterio de San Millán tenemos principalmente a Amunna: Amunna 1, Amunna 121, Amunna 201, Amunna Nigriella 202, Amunna 335. Como contraste, los testimonios en el monasterio de Leire no muestran otra forma que Amuna: Amuna Enecon 25, Amuna Leioteiz 184, Amuna Sanz 81, 160.
Como Mañeru fue una localidad en la zona de habla vasca se debe encontrar una explicación, que puede ser que Amuña tuviese un valor hipocorístico, así se palatalizó la nasal final, n > ñ: Amuna > *Amuña.

El topónimo Amunaga

Amunaga es un topónimo de Bizkaia, en Gernika-Lumo y Muxika hay varios topónimos de nombre Amunaga, como un barrio, un caserío y un arroyo.
Hay dos testimonios en el libro Nombres de familia y oicónimos en las fogueraciones de Vizcaya de los siglos XVII y XVIII, a finales del siglo XVIII:
"Amunaga [N, TO]
Amunaga (la casa de), Luno, a.1796, FogVizcayaMs., a.1798, FogVizcayaMs".
Al realizar el análisis etimológico, es evidente que hay una base y un sufijo, -aga, concretamente.
En la base aparece Amuna, seguramente un antropónimo, aunque su origen sea un nombre común, amona, amuna 'abuela', como explica Mitxelena en su libro Apellidos vascos:
"44. —Amunna n. pr. (vasc. amona, amuna «abuela»): top. Ammunola hacia 1150 (BRSVAP, Y. 425); ap. Amunabarro, Amunategui. Antrop. Amuna Sanz (Leire, 1097 y 1177), Amuna Eneconiz (ib., 1177), ambos en Luchaire, Amunna mora (CSM 214, 1074), etc.; y. también la Vida de Sancta Oria de Berceo. Como el vasc. aitona (cf. Bonuspater CSM 114, 1038, Bonipatri ib. 100, 1030), está formado con el adjetivo on «bueno»."
Además de los testimonios expuestos por Mitxelena, hay otro en el cartulario de San Millán de la Cogolla, en su primer documento, del año 759: Amunna hic roboravi. Eso atrasaría su primer testimonio hasta mediados del siglo VIII.
En el topónimo Amunaga de ser la base el antropónimo Amuna llevaría su origen a hace un milenio, aunque el primer testimonio del topónimo no tenga mas de 200 años.

sábado, 1 de junio de 2019

El topónimo Txakartegi

En Bizkaia hay dos topónimos de nombre Txakartegi, uno un caserío en Amoroto, el otro un bosque en Ispaster. Como ambos pueblos son fronterizos, posiblemente se trata de un topónimo dividido en dos pueblos. Teniendo en cuenta el topónimo, es posible que el nombre del caserío se extendiese posteriormente para nombrar también un bosque.
Hay testimonios del caserío de Amoroto en el libro Nombres de familia y oicónimos en las fogueraciones de Vizcaya de los siglos XVII y XVIII, la más antigua del año 1704:
"Chacartegui [N, TO]
Chacartegui (la caseria de), Amoroto, a.1745, FogVizcayaMs.
Chacartegui (la cassa de), Amoroto, a.1704, FogVizcayaMs. -/Yzpaster, a.1704 ,
FogVizcayaMs.
Chacarttegui (la casa de), Amoroto, a.1796, FogVizcayaMs."
Como se puede observar en el topónimo Txakarrenea, existía un sobrenombre Txakarra ya en la Edad Media y ese podría ser también la base de Txakartegi.
Luis Maria Mujika hizo un análisis diferente en Crítica a las etimologías del “Diccionario de apellidos vascos” N. Narbarte:
"TXAKARTEGUI “Paraje pequeño”. Narbarte parte de una variante de txikar —pequeño—, esto es, de txakar B-m-mu. “menudo, muy pequeño”. Más bien, hay que interpretarlo como “lugar de chaparro, roble pequeño, breña” desde txapar, siendo Txakartegi variante probable de Txapartegi. Cfr. APV, 154".
En la etimología de Mujika es necesario un cambio Txapartegi > Txakartegi, pero no explica la necesidad de ese cambio, tampoco da ejemplos en los que haya ocurrido ese cambio. Teniendo en cuenta que todos los elementos del topónimo son conocidos, que la base aparece en la Edad Media, igualmente en los últimos siglos, que existe el topónimo Txakarrenea y que en un caserío es normal que haya un antropónimo, no se ve necesario el cambio que propone Mujika y, por tanto, en Txakartegi habría un hipocorístico Txakar con el sufijo -tegi 'lugar (cerrado)', como en el topónimo Telutegi.

El topónimo Leundia

Toda la escasa información sobre este topónimo se encuentra en el libro Onomasticon 15: Arrasateko toponimia, en la página 279. Hay solo un testimonio, que es oral, por tanto fue recogido en el siglo XX.
En la Edad Media había un antropónimo medieval, Leodegundia. Entre los testimonios de dicho antropónimo en el País Vasco se pueden observar tres variantes: Leguntia, Legundia y Leundia. En el cartulario de San Millán de la Cogolla tenemos a domna Leguntia Esceverrianensis "doña Leguntia de Etxeberria", doc. 279, año 1053. Legundia aparece en los documentos de Leire: dompna Legundia de Javerri, doc. 121. Por último, de la variante Leundia se conoce un único testimonio: Leundia de Gorrauz, doc. 231, año 1141, de la colección documental de la catedral de Pamplona.
Teniendo en cuenta esta última variante, Leundia, es esta la que podría ser la que dio nombre al topónimo guipuzcoano, sin necesidad de cambio alguno. El antropónimo fue utilizado hace mil años, así que el topónimo podría tener esa fecha aproximada, ya que posteriormente dejó de usarse ese nombre.
Este topónimo como tantos otros, muestra una larga duración, aunque no se trate de un topónimo importante. En el caso de Leundia, además, pasó cerca de un milenio sin llegar a ser escrito.