sábado, 16 de marzo de 2019

El topónimo Terenti

Este topónimo vizcaino se encuentra en Arcentales, en Las Encartaciones. Terenti sería una cumbre, por tanto, un orónimo.
Según parece, su origen se encontraría en la antroponimia latina, en Terentius. Posiblemente a partir de su caso en genitivo, que se fijó casi sin cambios: Terentii > Terenti.
Como complemento, existe una nota de J. C. Baroja, sobre mitología cántabra, que aparece en la p. 150 de "Sobre historia y etnografía vasca":
“En la montaña de Santander, según lo que dice el señor Manuel Llano, llaman Trenti a un ser mítico, enano, que anda, o andaba, vestido de hojas y de musgo por los montes, que duerme en invierno en las torcas y bajo los árboles en verano”.

sábado, 9 de marzo de 2019

El topónimo Teluola

En el libro Arrasateko toponimia, que recoge los topónimos de Arrasate/Mondragón, en la página 242 hay un topónimo que aparece por primera vez de 1476, Teluola, y sus últimos testimonios son un poco posteriores. Posteriormente no vuelve a documentarse, por lo que seguramente acabó perdiéndose no mucho después de aparecer en textos escritos.
Es evidente que el último elemento es ola, nombre común muy frecuente en la toponimia vasca, que pasó de ser una cabaña pastorial a ser el nombre utilizado para las ferrerías. La primera parte sería Telu, antropónimo vasco que cuyo equivalente español sería Tello. En la documental medieval recogida en el monasterio de Iratxe aparece dos veces: Telu Munioiz de Partunia y Garcia Telu.
Teluola sería otro testimonio más del Telu como elemento antroponímico.

El topónimo Donustebia

En Arluzea, del municipio alavés de Bernedo, se encuentra el topónimo Donustebia (Cuadernos de toponimia 2 Montaña alavesa, p. 39: 37.— Donustebia). Se conocen dos testimonios más antiguos que aparecen en la obra de G. Lopez de Gereñu, Toponimia alavesa: Donostebia (1721) y Donastebia (1775).
A la hora de buscar el origen de ese nombre, parece evidente un parecido con el nombre vasco de la capital de Gipuzkoa, Donostia, aunque este último tenga una sílaba menos. Es conocido que el nombre Donostia tiene origen en Dom(i)ne Sebastiane, que sufrió numerosos cambios hasta llegar a la forma actual. Para el topónimo alavés proponemos el mismo origen, con una metátesis no común que no sufrió el topónimo guipuzcoano: b-st > st-b. De hecho, la evolución de Donustebia frenó antes que la de Donostia. Por esa causa, pese a tener el mismo origen, Donustebia tiene una sílaba más.

martes, 5 de marzo de 2019

El antropónimo *Ordoñotxe

*Ordoñotxe aparece en el libro de Lope Garcia de Salazar “Bienandanzas e fortunas”, transcrito como Ordomoche. Se trataría, con esa forma, de un nombre de análisis oscuro, pero en el mismo párrafo del libro aparece el nombre del padre, Ordoño de Çamudio, lo que facilita el examen. Si el padre fue Ordoño, el hijo bien puede ser *Ordoñotxe, con el sufijo hipocorístico -txe, ya mencionado en la entrada dedicada al elemento antroponímico Fintxe.
Por tanto, la grafía <Ordomoche> debería ser corregida por <Ordonnoche>, que seguramente fue lo que el autor pretendería escribir, pero que fue mal copiado o leido.

El antropónimo Estebanungo

Se conoce solamente una aparición de ese nombre, como sobrenombre del marinero llamado Esteban de Aduna de Hondarribia (ant. c. Fuenterrabía), en el documento 14 del año 1499 del libro El triunfo de las elites urbanas guipuzcoanas: nuevos textos para el estudio del gobierno de las villas y de la Provincia (1412-1539).
Se trataría del nombre propio Esteban, más dos sufijos hipocorísticos, -on y -ko, este último al ir tras nasal pasó de velar sorda a sonora. Con todo, no existe *Estebanongo, por lo que es necesario otro paso, el cambio on > un, común al norte de los Pirineos, aunque al sur tampoco es desconocido. Así, la localidad de Hondarribia aparece en la documentación antigua alguna vez como Undarribia.
Podría proponerse un análisis diferente, con solo un sufijo añadido, -ngo. Pero entonces se habría creado *Estebanengo. Para salvar ese obstáculo se podría proponer una variante *Estebanu (adaptación de Stephanus) más el sufijo -ngo. Pero no se conoce una forma *Estebanu, con ese final en /u/. Por tanto, lo mejor es utilizar los elementos conocidos, por los que se llega sin mayor dificultad a la forma documentada.

domingo, 3 de marzo de 2019

El topónimo Bonatxo

Bonatxo es un caserío de Rentería, que es una localidad guipuzcoana. En nuestra opinión se trataría de un antropónimo no documentado, *Bonatxo (el asterisco indica que se trata de una forma reconstruida), cuya raíz seria el antropónimo femenino Bona con el sufijo hipocorístico -txo, un sufijo de amplio uso en euskera. Aunque no se conozca ningún uso como antropónimo de *Bonatxo, la estructura del nombre es transparente y los elementos que lo forman son bien conocidos, por tanto ese es posiblemente el origen del caserío Bonatxo. No hay que olvidar que muchas de las casas de los pueblos vascos contienen un antropónimo, posiblemente el del primer dueño.

El topónimo Larraul

Larraul es una localidad guipuzcoana. Hay una explicación etimológica que se encuentra en la enciclopedia Auñamendi: Larra 'prado' + une 'lugar, espacio'. Pero ese análisis tiene un problema: no hay ninguna razón para que la nasal de une pase a lateral.
Se puede pensar en larra- forma en derivación de larre 'prado', con el adjetivo ahul, que según muestra el Diccionario General Vasco podría contener un significado adecuado:
"ahul [...] (V, G, L, B, BN, S ap. A; Dv). "Lur ahulak, terres pauvres" Dv. "Terreno poco fértil" A. Lur ahul batean erein giristino azi saindua. "Dans une terre débile". Ardoy SFran 319."
Pero ahul no es nada común en toponimia, así que es posible otro análisis, que supone que hubo una forma anterior *Larraur. Es normal en euskera que cuando en una palabra hay dos vibrantes, una cambie. Así, de rr-r pasaríamos a rr-l. En este caso el segundo elemento sería aur, variante del más común aurre 'delante'. De ser correcto este análisis, el significado sería 'delante de prado'.
La documentación más antigua de Larraul se remonta a la Edad Media y desde entonces no ha cambiado. Si ocurrió el cambio aquí propuesto, debió de ser anterior.
Las dos etimologías serían posibles. En una no habría ocurrido cambio alguno, en la otra sí, una disimilación. Es posible que examinando la localización del pueblo se pueda confirmar alguno de los análisis.