sábado, 23 de marzo de 2019

El topónimo Amatiño

Es un topónimo guipuzcoano, se encuentran testimonios antiguos de ese nombre en dos localidades, Arrasate/Mondragón y Bergara.
En el libro Arrasateko toponimia aparecen entre los testimonios antiguos tres variantes reseñables: Amatiao (1440), Amatio (1440) y Amatyano (1460). En el primero no se muestra la nasal de la última sílaba aunque es presumible que sí se pronunciase como vocal nasal. Amatio sería el último resultado de la evolución, con ao > o. Amatiano sería la variante más antigua, que se ha conservado hasta la actualidad en castellano. Por tanto la secuencia sería: Amatiano > Amatiâô > Amatîô > Amatiño. En los testimonios medievales no se muestra la nasalidad de la última sílaba aunque, seguramente, sí se reflejaba en la pronunciación.
Este topónimo contiene el sufijo latino -ano y, como pasa en los préstamos latinos antiguos al euskera, la nasal intervocálica se perdió y posteriormente fue recuperada porque se conservó la nasalidad en las vocales adyacentes.
Queda por explicar la parte inicial, que suele ser un antropónimo. En este topónimo el más adecuado sería Amatus, por tanto la evolución pudo ser así: Amatus + -ano > Amatiano > Amatiâô > *Amatino > Amatiño. La forma final, Amatiño muestra que la nasal, después de perderse fue recuperada y luego fue palatalizada al encontrarse tras /i/, se trata de una palatalización automática que ocurre en numerosas zonas de habla vasca.
De ser la etimología propuesta la correcta, este topónimo tendría cerca de dos milenios y sería un testimonio más de la romanización en el corazón del País Vasco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario