El primer testimonio de portu, según el Diccionario General Vasco, se encuentra en los trabajos de Leizarraga. Esa fecha se podría adelantar, exactamente 73 años. En el libro Colección Documental del Archivo Municipal de Hondarribia. Tomo IV (1499-1537), aparece portu varias veces, por medio del topónimo Portu(a). El primero sería Chomingo de Portua, año 1499, doc. 17. En los siguientes documentos aparece de nuevo repetidas veces.
No es de extrañar que en un pueblo como Hondarribia hubiera un topónimo como Portu(a), lo que ha dado un ejemplo más temprano de portu que los que aparecen en los textos vascos.
martes, 26 de noviembre de 2019
El topónimo Txomingotegi
Es un topónimo donostiarra, el primer testimonio aparece en el trabajo de Luis Murugarren titulado Proyecto de ereccion de tres iglesias antemurales en San Sebastian. Hacia 1775, BAP, 1980, p. 390:
Existe otra posibilidad, que el hipocorístico fuera *Txomingot(e), ya que es conocido el nombre Domingot. Con todo, los testimonios de este último nombre son muy escasos, lo que hace que la posibilidad de que existiese *Txomingot(e) aún menor, pero como no es imposible, es necesario comentar esa posibilidad.
Entre los testimonios del topónimo aparece también Domingotei, que se explica por la cercanía entre *Txomingo-Domingo, que también era conocida por los hablantes.
Por último, por medio del examen de este topónimo se ha dado a la luz una nueva etimología, o etimologías, ya que aunque seguramente en la base estaba *Txomingo, no es imposible que pudiera haber estado *Txomingot(e).
ChomingoteguiEl resto de la información se encuentra en el trabajo de 1995, Donostiako toponimia:
*TXOMINGOTEGI: Chomingotegui (1860, D.U.A.-D-7-1-P.); Txomingotegi, Txomingotei, Domingotei (1989, D.U.T.B.). 64-14-2, M.Este nombre contendría dos elementos, un antropónimo y -tegi. En la base estaría *Txomingo, nombre no documentado. No está, por ejemplo, en el libro de P. Salaberri Izen ttipiak euskaraz. El nombre desconocido *Txomingo sería un hipocorístico de Domingo, que sufrió el proceso de palatalización expresiva d- > tx-. El mismo fenómeno ocurrió con el hipocorístico *Txendo, formado por el adjetivo sendo 'robusto, firme' y que dejó los topónimos Txendoa y Txendonea.
Existe otra posibilidad, que el hipocorístico fuera *Txomingot(e), ya que es conocido el nombre Domingot. Con todo, los testimonios de este último nombre son muy escasos, lo que hace que la posibilidad de que existiese *Txomingot(e) aún menor, pero como no es imposible, es necesario comentar esa posibilidad.
Entre los testimonios del topónimo aparece también Domingotei, que se explica por la cercanía entre *Txomingo-Domingo, que también era conocida por los hablantes.
Por último, por medio del examen de este topónimo se ha dado a la luz una nueva etimología, o etimologías, ya que aunque seguramente en la base estaba *Txomingo, no es imposible que pudiera haber estado *Txomingot(e).
martes, 19 de noviembre de 2019
La palabra vasca serora 'monja, beata...'
El primer testimonio de serora, según el Diccionario General Vasco, ocurre en el año 1572, en los libros de Leizarraga.
En el libro Colección Documental del Archivo Municipal de Hondarribia. Tomo IV (1499-1537) hay en testimonio anterior, Sororeteguia, año 1527, doc. 66. No son muchos años, ya que no llegan a 50, pero este testimonio toponímico tiene varias características dignas de mención. Para empezar, si se analiza el topónimo se encuentra la estructura sorore + -tegi + -a. No se ha utilizado la variante serora, que es la más habitual en los textos vascos. Sorore sería una forma más cercana al original, ya que se habría tomada del latín soror, posiblemente del latín eclesiástico, y por tanto, también sería un préstamo tardío.
La evolución sería soror > sorore, después habría una disimilación vocálica o-o > e-o y, por fin, quizás por influjo romance, serore > serora.
Pero Sororetegia no es única en cuanto al uso de sorore, ya que el Diccionario General Vasco menciona al escritor Mendiburu, en torno al año 1760. De ser así, la aparición de la variante sorore se adelantaría 250 años.
Por último, este topónimo hondarribitarra también afecta a otra palabra, serorategi, que según el Diccionario General Vasco se conoce desde el diccionario de Larramendi, de 1745. Lo que adelantaría este otra palabra cerca de 220 años, con la variante, anteriormente desconocida de sororetegi.
En el libro Colección Documental del Archivo Municipal de Hondarribia. Tomo IV (1499-1537) hay en testimonio anterior, Sororeteguia, año 1527, doc. 66. No son muchos años, ya que no llegan a 50, pero este testimonio toponímico tiene varias características dignas de mención. Para empezar, si se analiza el topónimo se encuentra la estructura sorore + -tegi + -a. No se ha utilizado la variante serora, que es la más habitual en los textos vascos. Sorore sería una forma más cercana al original, ya que se habría tomada del latín soror, posiblemente del latín eclesiástico, y por tanto, también sería un préstamo tardío.
La evolución sería soror > sorore, después habría una disimilación vocálica o-o > e-o y, por fin, quizás por influjo romance, serore > serora.
Pero Sororetegia no es única en cuanto al uso de sorore, ya que el Diccionario General Vasco menciona al escritor Mendiburu, en torno al año 1760. De ser así, la aparición de la variante sorore se adelantaría 250 años.
Por último, este topónimo hondarribitarra también afecta a otra palabra, serorategi, que según el Diccionario General Vasco se conoce desde el diccionario de Larramendi, de 1745. Lo que adelantaría este otra palabra cerca de 220 años, con la variante, anteriormente desconocida de sororetegi.
El topónimo Navarriñenea
El testimonio más antiguo de este topónimo se encuentra en el trabajo Donostiako toponimia, 1995:
No hay más testimonios y, por tanto, la casa que tenía ese nombre lo cambió o la misma casa desapareció.
La estructura del topónimo es conocida, ya que aparece continuamente: NP + -(r)en + -a. La base sería nabarrin- y el elemento antroponímico que mejor se ajustaría sería el hipocorístico Nabarrina, con el antropónimo femenino Nabarra más el sufijo hipocorístico -ina, que menciona Salaberri en su libro Izen ttipiak euskaraz, p. 133:
Navarriñenea (1759, D.C.H.G, 188, 174 orr.).El siguiente testimonio, del año 1775, y el último conocido, aparece en el trabajo de Luis Murugarren titulado Proyecto de ereccion de tres iglesias antemurales en San Sebastian. Hacia 1775, BAP, 1980, p. 391: "Navarrinene".
No hay más testimonios y, por tanto, la casa que tenía ese nombre lo cambió o la misma casa desapareció.
La estructura del topónimo es conocida, ya que aparece continuamente: NP + -(r)en + -a. La base sería nabarrin- y el elemento antroponímico que mejor se ajustaría sería el hipocorístico Nabarrina, con el antropónimo femenino Nabarra más el sufijo hipocorístico -ina, que menciona Salaberri en su libro Izen ttipiak euskaraz, p. 133:
Nabarrina (Nabarra): Navarrina (Arboti, 1350-53, CPBN, 31. or.), Navarrine (Maule, 1377, Zier., 1994: 223). Iglesiasek (2000: 115, 264) Biarrizko Navarrine etxe izena (Navarrina «petite Navarre») dakar.A los escasos testimonios de Nabarrina se puede añadir el topónimo donostiarra Navarriñenea, actualmente ambos están desaparecidos.
sábado, 16 de noviembre de 2019
El antropónimo Apretxe
Apreche de Sarasguete es un antropónimo que aparece en libro Archivo General de Navarra. Sección de Comptos. Registros Nº 3 y 4, en la página 121. El testimonio sería del año 1293 y en este caso la fecha es importante, también que sea de Sarasketa, es decir de la provincia de la Baja Navarra.
Después de analizar el antropónimo, la partición sería Apre + -txe, con el antropónimo Apre y el sufijo hipocorístico -txe. Sobre el nombre Apre, hay una entrada en el libro de Mitxelena Apellidos vascos:
A pesar de esa lejanía, el examen propuesto se ajusta perfectamente al nombre y tanto la cronología como la geografía, aunque no sean cercanas, se pueden explicar dado que las distancias dentro del País Vasco no son tan grandes y que la escasez de textos, con numerosos huecos, seguramente puede explicar, la transmisión del nombre hasta la fecha de Apretxe.
Después de analizar el antropónimo, la partición sería Apre + -txe, con el antropónimo Apre y el sufijo hipocorístico -txe. Sobre el nombre Apre, hay una entrada en el libro de Mitxelena Apellidos vascos:
65. —Aper, Apre, *Apri n. pr.; Apre Sancho (in villa Ulibarrilior, Al., CSM 48, 952; v. le(g)or, 404), Aprez Lequentize (ib., in Lekete, es decir Lehete, Al.), Vincenti Apriz (CSM 50, 956, Al.), Sancio Haperrez de Torriziella (Valb. 30, 1064). Ap. Aperain, Aperribay, Apraiz. Caro Baroja (Mat., 89-91) lo señala como epónimo de las poblaciones alavesas Aperregui y Apricano, pero este último nombre podría explicarse también a partir de *Africanu(m) (cf. Piel, «Nomes de possessores latino-cristâos», 24). Apre (*Apri) debemos considerarlo como el genitivo de Aper o Aprius: el genitivo pervive en nombres personales hispánicos durante la Edad Media (v. J. Bastardas Parera, Particularidades sintácticas del latín medieval (Cartularios españoles de los siglos VIII al XI), 31 n.) y parece haber sido el origen de una gran parte de los nombres vascos de persona (v. p. ej. 158 y 161 b).Los testimonios que menciona Mitxelena son en torno al siglo X, de Álava y La Rioja, pero Apretxe es del final del siglo XIII y de la Baja Navarra. Hay una doble lejanía, cronológica y geográfica.
A pesar de esa lejanía, el examen propuesto se ajusta perfectamente al nombre y tanto la cronología como la geografía, aunque no sean cercanas, se pueden explicar dado que las distancias dentro del País Vasco no son tan grandes y que la escasez de textos, con numerosos huecos, seguramente puede explicar, la transmisión del nombre hasta la fecha de Apretxe.
El topónimo Atxamuño
Atxamuño es un topónimo alavés, que está entre Bernedo y Arraia-Maeztu.
Hay testimonios antiguos, del año 1767, en el libro de José Antonio González Salazar Montaña alavesa. Comunidades y pastores, p. 394:
El topónimo estaría compuesto de dos elementos, Atxa 'Aita' y Munio. El primero es conocido, ya que ha aparecido en otros dos topónimos tratados en este blog, Atxamiku y Txarabitana. Por tanto, en tres topónimos alaveses se encuentra el elemento antroponímico Atxa 'Aita'. En la parte final está Munio, un antropónimo conocido en la Edad Media, pero es posible que sea bastante anterior. Es seguro que estaba vivo hace mil años, pero después desapareció.
Hay testimonios antiguos, del año 1767, en el libro de José Antonio González Salazar Montaña alavesa. Comunidades y pastores, p. 394:
portillo de ACHAMUNIOTeniendo en cuenta que se trata de un topónimo en zona montañosa, se puede pensar en un topónimo que contiene atx 'roca', variante occidental de haitz y en la parte final muino 'colina'. Ambas palabras serían adecuadas dada su situación. Pero quedaría un fonema, una vocal sin explicar, atx-a-muño, que hace que el topónimo necesite otra explicación, quizás de carácter antroponímico.
paso de ACHAMUÑO
portillo de ACHAMUÑO
El topónimo estaría compuesto de dos elementos, Atxa 'Aita' y Munio. El primero es conocido, ya que ha aparecido en otros dos topónimos tratados en este blog, Atxamiku y Txarabitana. Por tanto, en tres topónimos alaveses se encuentra el elemento antroponímico Atxa 'Aita'. En la parte final está Munio, un antropónimo conocido en la Edad Media, pero es posible que sea bastante anterior. Es seguro que estaba vivo hace mil años, pero después desapareció.
martes, 12 de noviembre de 2019
La palabra vasca marrubi 'fresa'
La conocida palabra marrubi, según el Diccionario General Vasco, aparece por primera vez en el diccionario de Silvain Pouvreau, a mediados del siglo XVII. Pero entre las abundantes palabras que aparecen en los textos en romance en la Edad Media, también se encuentra marrubi, en el nombre de varón Juan de Marrubiza, en el libro Colección Documental del Archivo Municipal de Hondarribia. Tomo IV (1499-1537). En total aparece cinco veces en en año 1500, doc. 40. Una vez se documenta Juan de Marruguiça y en las otras tres Juan de Marrubiça. Posteriormente, en el doc. 48, también del año 1500 está Juanes de Marrubiça.
Teniendo en cuenta los diferentes testimonios el topónimo sería Marrubiza, además, en el Diccionario General Vasco no hay una variante *marrugi.
El análisis del topónimo Marrubiza es bastante sencillo, está compuesto de marrubi 'fresa' y el sufijo abundancial -tza.
Gracias a los testimonios medievales, el primer testimonio de marrubi se puede adelandar 150 años. También es posible que existiera la palabra *marrubitza 'fresal', ya que aunque actualmente se utiliza el sufijo -di para nombres colectivos en vegetales, como harizti 'robledal', pinudi 'pinar'... Anteriormente pudo ser el sufijo -tza el utilizado para ese uso.
Teniendo en cuenta los diferentes testimonios el topónimo sería Marrubiza, además, en el Diccionario General Vasco no hay una variante *marrugi.
El análisis del topónimo Marrubiza es bastante sencillo, está compuesto de marrubi 'fresa' y el sufijo abundancial -tza.
Gracias a los testimonios medievales, el primer testimonio de marrubi se puede adelandar 150 años. También es posible que existiera la palabra *marrubitza 'fresal', ya que aunque actualmente se utiliza el sufijo -di para nombres colectivos en vegetales, como harizti 'robledal', pinudi 'pinar'... Anteriormente pudo ser el sufijo -tza el utilizado para ese uso.
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