El topónimo Arnabal se utiliza para nombrar diferentes sitios. Así, Arnabal es el nombre de una cumbre de Barakaldo, también es un hoya de Galdames y un bosque en Ispaster. En Álava, Arnabal es un barranco de Ayala.
Aunque a primera vista parece un topónimo de no clara explcación, la situación cambia cuando se trae a colación otro topónimo, Arnabar.
Es Arnabar un topónimo extendido por Bizkaia y Gipuzkoa. En sopelana/Sopela y en Getxo hay dos caseríos con ese nombre. En Muxika hay un bosque llamado Arnabar y en Oñati (G) también se usa para nombrar a un bosque.
Para partir desde Arnabar y llegar a Arnabal no es necesario más que un cambio, una disimilación de vibrantes, r-r > r-l. Eso ocurrió, por ejemplo, en el nombre del pueblo de Algorta, en Bizkaia, aunque en este caso la disimilación cambió a la primera vibrante.
El significado de Arnabal sería har-, forma en composición de harri 'piedra' y nabar 'abigarrado, multicolor; pardo', este adjetivo haría referencia al color de la piedra, seguramente.
viernes, 16 de octubre de 2020
El topónimo Arnabal
El topónimo Lamiturri
La toponimia puede frecuentemente ayudar a la lingüística, como cuando hay falta de textos. Así ocurre con el estudio del euskera, los textos largos comienzan a aparecer en el siglo XVI. Antes de ese siglo hay muy pocos textos y son de escasa longitud. Por tanto, la ayuda de la onomástica en esos siglos es fundamental, principalmente la de la toponimia.
En los últimos años la ETB, televisión pública vasca, ha realizado una serie documental, que frecuentemente presenta tesis novedosas, pero a veces, que una teoría sea nueva no implica que carezca de fallos.
Así, en el tercer documental de la segunda temporada de Una historia de vasconia, titulado Mitos y religión de los vascos, se ocupa sobre las lamias, seres mitológicos vascos, donde se trata sobre su fecha de aparición, más concretamente en el minuto 39:08:
El relato de Lamia tuvo que llegar muy tarde a Euskal Herria, solo podría conocerse bien a través de los sacerdotes vascos del periodo renacentista que lo estudiaron en universidades como Salamanca, a partir del siglo XV o el siglo XVI. Estos religiosos las leyeron y a su vuelta a casa las contaron a sus familias y a sus vecinos quienes las convirtieron en cuentos de miedo para educar a los niños. Y podríamos situar la difusión de Lamia aún más tarde, porque algún erudito, algún clérigo, Webster lo hizo con seguridad, pudo haber leído el poema titulado Lamia, escrito por el poeta romántico John Keats y publicado en 1820.Por tanto, según los responsables del documental, el conocimiento sobre las lamias en territorio vasco empezaría en los siglos XV o XVI, o incluso se podría atrasar hasta el XIX.
Pero hay en testimonio toponímico, muy anterior a esas fechas, que mencionó Mitxelena en su Onomástica y población en el antiguo reino de Navarra:
Más aún, si nos fijamos en que el documento intermedio (36, 945) hace mención de illo fonte qui vocatur Lamiturri, también en Espinosa del Monte. Fonte corresponde con toda claridad a iturri, y las ‘fuentes de las lamias’, si no son una exclusiva vasca, han sido por lo menos corrientes allí donde han habitado gentes de esa lengua. Lamiategui se atestigua en Navarra, como ya he comentado en otros lugares, ya en el siglo XIII, por no hablar de testimonios modernos.Por medio de este testimonio podemos saber que lejos del País Vasco, en el pueblo de Espinosa del Monte, en Burgos, en el siglo X había un topónimo llamado Lamiturri "fuente de la(s) lamia(s)". Y en Navarra, para el siglo XIII se conocía otro topónimo llamado Lamiategi "el lugar/casa de la lamia". Como estos topónimos son anteriores a la primera fecha de su documentación, es posible que la llegada de la lamia se pueda retrasar hasta el periodo romano, lo que significa que las lamias, contrariamente a los expresado en ese documental, en vez de tener 400 o 200 años, tendrían una antigüedad mucho mayor, que tal vez se acerce a los dos mil años.
martes, 13 de octubre de 2020
El antropónimo Txarti
Se conoce por un testimonio el hipocorístico Txarti, del libro Documentación Medieval del Archivo Municipal de Oiartzun. I. Libros de estimaciones fiscales de vecinos y bienes raíces (1499-1520), doc. 3, año 1520:
Yten, estimaron la casa de Charti o de Marticho de Rexil dos pequennos: II pequennos.En el nombre Txarti no hay sufijos, como en los hipocorísticos Matxitxo o Matxitxa, donde son utilizados para añadir el valor hipocorístico. En Txarti se ha utilizado la palatalización expresiva sustituyendo la consonante inicial, m- > tx-; por tanto, Marti > Txarti.
Aunque este recurso ha sido usado menos veces, es bien conocido, como en la base del top Txomingotegi, que sería *Txomingo o *Txomingot(e), desde los nombres Domingo o Domingot(e).
Según parece, Txarti no ha sido estudiado anteriormente, pero sí *Txartie, mencionado en el libro de P. Salaberriren Izen ttipiak euskaraz, p. 62:
Txartie (Pasaiako Txartienenea etxe izenean dagoke, 1867an, Elortegi, 1992: 173).
Es decir, se extrae *Txartie del nombre de casa de Pasajes (G) Txartienenea.
El topónimo Matxitxane
Matxitxane es un topónimo de Zaldibia, por una parte, nombra a un barrio y por la otra a un monumento megalítico.
Aunque no hay testimonios antiguos, el topónimo es bastante claro conociendo la existencia del antropónimo hipocorístico Matxitxa, compuesto a partir del hipocorístico *Matxi 'Martín' y el sufijo -txa. Además de eso, también estarían -(r)en + -a, normales para expresar al propiedad de algún lugar. En el caso de Zaldibia no se trata de una casa, sino de un barrio, pero es posible que el nombre al comienzo fuera de una casa que llegó a ser un barrio.
Por tanto, con el topónimo Matxitxane se enriquece el corpus formado a partir del antropónimo Martín, más concretamente de su derivado Matxitxa.
viernes, 9 de octubre de 2020
Los topónimos Martiku y Martikuena
Martiku era un caserío del valle de Oztaran, en Urnieta, Gipuzkoa. Según aparece en el libro Caseríos de Guipúzcoa de Iñaki Linazasoro, para cuando se escribe el libro la casa estaba ya en ruinas.
Martikuena es un caserío en Astigarraga aunque no se han recogido testimonios antiguos.
Se trata, por tanto, de dos topónimos, nombres de casas, ambos guipuzcoanos.
Se trata de dos nombres que no ofrecen gran dificultad, en ambos estaría el mismo antropónimo *Martiku, pero mientras que el topónimo de Urnieta no tienen ningún añadido, en el de Astigarraga estaria -(r)en + -a, elementos habituales en los topónimos compuestos por un antropónimo, para marcar posesión.
No hay testimonios directos del antropónimo *Martiku. En el libro de P. Salaberri Izen ttipiak euskaraz se menciona el nombre pero no da testimonios.
Es posible que en nombre al comienzo fuera el conocido Martiko, formado a partir de Marti 'Martín' y el sufijo diminutivo -ko. Posteriormente, tras convertirse en topónimo, le pasó lo mismo que al topónimo Matxitxu, una asimilación vocálica i-o > i-u, que ocurre en numerosas zonas de habla vasca. Así, partiendo del conocido Martiko se llega al topónimo Martiku sin mayores obstáculos.
El topónimo Estarribeltza y el nombre eztarri 'garganta'
En toponimia son conocidos los nombres de partes del cuerpo que acaban formando topónimos. Uno de esos nombres sería eztarri 'garganta', cuyo equivalente en castelllano también es conocido en toponimia.
El topónimo era Estarribeltza, de la zona de Segura (G), que aparece en un documento llamado Amojonamiento (Segura y sus aldeas), año 1483, p. 5:
En el qual dicho lugar, al pie de la dicha aya grande, pusieron un mojón en el lugar donde estaba el primer mojón poco más o menos; e dende adelante, atrabesando por el lado adelante al otro mojón que está en el lugar llamado Estarribelça, en un çerrillo que está cabe la venta de Estarribelça; e dende adelante subiendo arriba, pasado el dicho lugar de Estarribelça, en un otro çerrillo al pie de un aya...Eztarri es un nombre que, según el Diccionario General Vasco, aparece por primera vez en el diccionario de Landucci, del año 1562. Por tanto, este topónimo adelantaría la fecha de la primera aparición de eztarri 79 años. En el topónimo se usó la variante estarri, con distinta silbante, una diferencia menor.
martes, 6 de octubre de 2020
El topónimo Matxitxu
Matxitxu es el nombre de dos casas donostiarras, Parece que no llegó a ser importante ya que el primer testimonio es de finales del siglo XX, según la documentación aportada por el trabajo Donostiako toponimia, del año 1995:
MATXITXU: Matxitxu (1989, D.U.T.B.). 64-21-1, m. E-5.Pasando al examen del topónimo, se trataría de un antropónimo sin ningún otro elemento. Pero no se conoce ningún antropónimo con la forma Matxitxu, aunque hya uno similar y que puede ser adecuado, Matxitxo, examinado en este blog. Los elementos de este hipocorístico serían *Matxi, hipocorístico de Martín y el conocido sufijo diminutivo -txo.
También existe un sufijo -txu, de igual valor, pero este último es usado en el oeste, en Bizkaia, y como el topónimo estaba en San Sebastián, no parece que un desconocido *Matxitxu sea la fuente.
Hay una explicación para el cambio de la última vocal, un fenómeno conocido en numerosas zonas de habla vasca, donde una vocal anterior i/u asimila la posterior, en este caso: i-o > i-u.
Por tanto, el nombre originariamente sería Matxitxo, que posteriormente cambió, pasando a ser Matxitxu y así quedo como topónimo.