lunes, 13 de noviembre de 2023

El topónimo Domengabelaz

 De este topónimo alavés se conoce un único testimonio, aunque es bastante antiguo, del siglo XVI y está recogido en el libro de Gerardo Lopez de Gereñu Toponimia alavesa, seguido de Mortuorios o despoblados y Pueblos alaveses:

DOMENGABELAZ, 1554, término de Bernedo.
El topónimo consta de dos elementos, el antropónimo Domenga y el patronímico Belaz. Domenga es una forma romance y en euskera se usó el antropónimo Domeka, que es la base del topónimo Domekanea. Hay algunos testimonios antiguos en la web Dokuklik, donde aparecen los registros sacramentales de la comunidad autónoma vasca. En estos documentos se muestran los registros de bautismo, matrimonio y defunción. Hay varios del siglo XVI y algunos son alaveses:

En la tesis de J. Viejo La onomástica asturiana bajomedieval hay una larga explicación de este antropónimo:
Dominga (f.)
Variantes: Dominica, Dominga, Domynga.
Documentación: domna Dominica a.1208 (or.) CDSVicenteOviedo 2,53 n°14, Dominga Fernandiz a.1243 DocCatedralUviéu 1,12 n°2, Domynga Ferrandiz a.1347 (or.) DocNava 259 n°43, y otros.
Origen: Del nombre latino DOMINICA (Kajanto 1982: 362). -> Domingo.
Vinculado desde época bajorromana al Cristianismo, tanto por su carácter teofórico como por haber sido portado por algunas mártires (BiblSanctorum 4, 677-681), el correspondiente femenino de DOMINICUS sólo se constata en Asturias tardíamente (desde Dominica a.1144 (1207) LRegCorias 180 n°575, en un documento original desde Dominga a.1179 (or.) CDSVicenteOviedo 1,515 n°327), aunque, en general, su difusión en la Península Ibérica no parece anterior al siglo XI (Floriano 1950: 295; Rivas Quintas 1991: 145-146). Dominga alcanzó una cierta difusión a lo largo de la Baja Edad Media asturiana, con un máximo del 5,38% de los nombres femeninos entre 1240-1250; a partir de esta fecha sus frecuencias de uso, aunque irregulares, siguen una progresión descendente, llegando a un mínimo del 0,40% en la primera década del siglo XV. Desde 1450 ya no se documenta.
En lo que se refiere a las variantes formales registradas, con la salvedad de las formas latinizadas presentes en los textos más antiguos, presentan regularmente un significante Dominga transmitido a través de distintas posibilidades gráficas. A diferencia de ciertas formas masculinas o patronímicas, la vocal tónica (continuadora de una [i] latina) presenta sistemáticamente una solución cerrada [i], sin que se haya llegado a documentar el tipo Domenga.
En lo que respecta a la última frase, como se puede ver, a diferencia de Asturias, en Álava sí se conoció el antropónimo Domenga.
El patronímico Belaz también es conocido, formado a partir del antropónimo Bela. En el libro de P. Salaberri Euskal deiturategia. Patronimia se mencionan ambos:
Bela (Bela Gutier, 932, Ubieto, 1976, 20, 32. or.; Vela Ferrandiz de Uarea, 1312, Iratxe, 457; dona Bela, Iruñea, LPN, 540. or.); Beila (Ueila Gondesaluiz, 1032, Iratxe, 27; Beila Goico, Araba, c. 1084, Ubieto, 1976-II, 93, 71. or.); Beilla, Bella, Bellia (Tota Bita, filia de Uellia, Adoain, 1033, Leire, 25; Don Beilla in Aibar, Oibar, 1137, ibid., 131; don Beilla, 1135, Goñi, 193 = don Bella, ibid.). Ikus Bigila, Begila, Begela.
[...]
Belaz: A[n]ndregoto Uelaz (Larragoa, XI. m., Iratxe, 77); Pero Velaç (1267, Ost., 205); Beltran Velaz de Guevara, seynnor de Oynarti (sic; 1351, Ruiz, 1997, 60 = Don Beltran Velas de Guevara, sennor de Onnati, 1372, D.Sal., 33).
El topónimo, teniendo en cuenta el lugar y el antropónimo. se creó en lengua romance y es un reflejo de la onomástica medieval.

miércoles, 8 de noviembre de 2023

El topónimo Iturrigezurtia

 El topónimo Iturrigezurtia de Lizarra/Estella es bastante antiguo. En el trabajo de José María Jimeno Jurío Estella/Lizarra. Toponimia se da información sobre ese nombre, p. 149:

El topónimo no tiene mayor dificultad para su interpretación y, como menciona el autor, se trata de un topónimo formado por iturri y gezurti, sin olvidar el artículo. La palabra gezurti es conocida desde hace siglos y el primer testimonio recogido es el del diccionario de Landucci, del año 1562. El topónimo de Lizarra no es el primero pero se encuentra entre los primeros testimonios y seguramente se trata del topónimo más antiguo formado por esa palabra.

El topónimo Lekosaez

 Lekosaez es el nombre de un caserío del municipio de Busturia. Tiene un topónimo derivado, Lekosaezondo, que es también un caserío.
Hay testimonios anteriores en el libro Nombres de familia y oicónimos en las fogueraciones de Bizkaia de los siglos XVII y XVIII. la mayoría del siglo XVIII, pero hay uno del siglo anterior:

Lecosaenz [N, TO]
Lecosaenz+ (la casa de), Busturia, a.1745, FogVizcayaMs.
Lecosaenz+ (la cassa de), Busturia, a.1704, FogVizcayaMs.
Lecosaez+ (la casa de), Axpe de Busturia, a.1796, FogVizcayaMs.
Lecosaiz+ (la casa de), Busturia (San_Andres_de_Axpe de), a.1641, FogVizcayaMs.

Lecosaenz [N, NO]
Lecosaenz (San_J(ua)n de) [Lecosaenz (la cassa de) (pr.n.res)], Busturia, a.1704, FogVizcayaMs.
Lecosaenz (de los herederos de) (Domingo de) [Lecosaenz (la casa de)], Busturia, a.1745,
FogVizcayaMs.
Lecosaenz (ynquilino) (Juan de), Forua, a.1745, FogVizcayaMs.
Lecosaez (Juan de) [Lecosaez (la casa de)], Axpe de Busturia, a.1796, FogVizcayaMs.

Son tres las formas del topónimo: Lecosaenz, Lecosaez y la más antigua, Lecosaiz. Los variantes del segundo elemento muestran que se trata de un patronímico del antropónimo Santxo, que ha dado lugar a numerosos patronímicos, como Saez, Saenz y Saiz, entre otros. En este blog hay otro topónimo con una estructura similar, Lopesantxesobia (bx), que tiene en la parte inicial al antropónimo Lope y en la parte final a la palabra hobi 'fosa', más el artículo. Lekosaez es similar, pero el elemento inicial, que sería un antropónimo, es bastante oscuro. Pero es posible que haya sufrido algunos cambios y, por tanto, su forma original haya variado bastante. Para empezar, el fonema inicial se perdió, más concretamente, la vocal e-. Después, hubo un cambio n- > l-, que es corriente en algunas palabras con comienzos con esas consonantes haya cambios, así están los pares, lasai : nasai 'tranquilo', lapur : napur 'ladrón'... Por otra parte, también pudo ocurrir una disimilación de nasales, n-n > l-n. De todas formas, la nasal inicial cambió, si la etimología propuesta es la correcta. La evolución completa sería la siguiente: *Enekosaenz > *Nekosaenz > Lekosaenz. Por tanto, el elemento inicial sería el antropónimo Eneko.

lunes, 6 de noviembre de 2023

El topónimo Enekokorta

 Este topónimo alavés se conoce por un testimonio, de fines del siglo XVI. Aparece en el libro Rueda y molinos de Álava, p. 147: enecocorta, 1596.
El examen del topónimo no tiene mayor dificultad, que tendría dos elementos, el antropónimo Eneko y el nombre korta 'sel; cuadra'. Es muy similar al topónimo Enekogorta, que está entre Alonsotegi y Barakaldo, en Bizkaia. Lo único que cambia es la consonante incial de la palabra korta, que en el de Álava es sorda y en el otro sonora. Es curioso que no haya ocurrido una haplología, que ocurre cuando dos sílabas iguales o similares acaban una al lado de la otra, pasando a solo una sílaba. En el topónimo vizcaino había dos sílabas bastante parecidas, mientras que en el alavés eran casi iguales. En ninguna hubo una fusión, quizás por que los elementos de los topónimos eran muy claros y el resultado de la haplología habría creado unos topónimos más oscuros. Por tanto, la transparencia de los topónimos evito su cambio.

El topónimo Baldobaso

 De este topónimo guipuzcoano hay un testimonio, de la mitad del siglo XX y aparece en el libro Arrasateko toponimia, p. 261:

No se conocen testimonios anteriores pero si el nombre no ha cambiado, contiene dos elementos que se adivinan enseguida. En la parte final está baso 'bosque', nombre de uso cotidiano y en la inicial el nombre baldo, que no ha dejado mucha documentación:
baldo.
1. (Lar, H).
"Estaca" Lar. "(V, G), pieu. Id. phaldoa" H. "Baldo (Vc), baldoka (G), astilla grande" A. "(G-bet), estaca para sujetar tierras; también para formar cercos y setos" Zt. "Pedazo grande de madera, sobre la cual se trocea la leña a hacha. Aixkoria balduan sartuta dago" Elexp Berg. v. paldo.

1.1
"Zoquete, pedazo grande de tronco, de pan, etc." A. "Baldo, baldua, egurbaldo, ogibaldo, pedazo de madera, pan" Iz ArOñ.

2. "Gaznápiro, hombre torpe, zoquete" A.
Las dos acepciones pueden ser adecuadas, en la primera sería nombre un bosque cercado con estacas y en la otra se nombraría un bosque con el apodo de su dueño. Sin más información, parece más probable la primera, pero sin descartar la otra.

jueves, 2 de noviembre de 2023

El topónimo Margolbe

 Margolbe es un bosque de Mendexa. No se conocen testimonios antiguos lo que obstaculiza la tarea etimológica. Por ejemplo, parece estar relacionado con el topónimo Margola, con una parte inicial igual. Pero aquí se buscará otra explicación, relacionada con el topónimo Malkorri. En la base estaría el nombre malkar, con la variante malkor. En Margolbe estaría la misma palabra, pero han ocurrido varios cambios. Para empezar, la velar tras lateral se sonorizó. Además, hubo una metátesis entre líquidas, l-r > r-l. La evolución completa sería la siguiente: malkor + -be  > *Malkorbe > *Malgorbe > Margolbe.

El topónimo Diagoenatxa

 Diagoenatxa es el nombre de una peña de Arrasate/Mondragón. El topónimo aparece en el libro
Arrasateko toponimia y también la casa llamada Diagoena:

Del caserío hay un testimonio de la segunda mitad del siglo XX en el libro de Iñaki Linazasoro Caseríos de Guipúzcoa:
DIEGENA (prop.) ‘Garagarzako elizatea’, Arrasate
En este topónimo está el antropónimo Diego, que también se encuentra en el topónimo Diago. En la parte final están -(r)en + -a, comunes en nombres de casas.
En el topónimo Diagoenatxa además del nombre del caserío está atx, forma occidental de haitz 'roca' más el artículo.
Sobre el antropónimo citado hay bastante información en el libro de J. Viejo titulado La onomástica asturiana bajomedieval, pp. 339-341:
Diego (m.)
[...] Origen: En atención a los aspectos formales de este nombre, la hipótesis de Meyer-Lübke haciéndolo derivar de un apelativo griego DIDAKÉ «doctrina, enseñanza», posteriormente latinizado y masculinizado en el antropónimo DIDACUS (desde el que se explican satisfactoriamente todas las variantes de significante), viene siendo comúnmente aceptada (Piel 1948: 61; Díez Melcón 1957: 105; Floriano 1950: 282). Sin embargo, son de peso las objeciones que pueden hacerse a esta teoría: por un lado DIDAKÉ no se atestigua en las fuentes griegas y, dentro del ámbito románico, su área de difusión desde antiguo se circunscribe al ámbito exclusivamente hispánico, fundamentalmente en la mitad occidental peninsular (es más bien raro en Cataluña, aunque se documenta desde el X, RAC 224). Por ello, algún autor ha sugerido un posible origen ibérico para este nombre, en atención, además, al elemento final -KO frecuente en la onomástica indígena hispánica (Tagliavini 2, 389-390), aunque no se llega a precisar una raíz léxica indígena desde la que pudieran explicarse las variantes antroponímicas conocidas....