lunes, 6 de julio de 2026

El topónimo Ermodo

 Ermodo es una calle de Durango, pero en los siglos anteriores era más importante. Así, en el libro de Juan Ramón Iturriza Historia General de Vizcaya se menciona dos veces, ambas en el segundo tomo, primero en la p. 43:

Los barrios o arrabales [de Durango] que hay extra muros son el de Curutciaga, Inchaurrondo, Piñondo y Hermodo.
De nuevo en la p. 47:
El vecindario de la villa asciende a 320 fogueras; las casas parroquianas a 398, esparcidas en la forma siguiente: 57 en las barriadas de Orozqueta, Zabalarra y Murueta, una de ellas en el vecindario de Abadiano y 12 en el de Yurreta; 128 en Curuciaga, Inchaurrondo, Piñondo y Hermodo; y 213 en el casco o intramuros...
El trabajo de Iturriza es de la segunda mitad del siglo XVIII y de fechas similares son los testimonios del libro Nombres de familia y oicónimos en las fogueraciones de Bizkaia de los siglos XVII y XVIII:
Ermodo [N, TO]
Ermodo (barrio de), Durango, a.1798, FogVizcayaMs.
Ermodo (uarrio de), Durango, a.1876, FogVizcayaMs.
No se han conseguido testimonios anteriores pero seguramente es bastante anterior, teniendo en cuenta la oscuridad del topónimo. Para llegar al origen será mejor llegar a la Edad Media, en ese tiempo empezó el uso de bastante antropónimos germánicos. Uno de estos fue Vermudo, mencionado y explicado en el libro de J. Viejo La onomástica asturiana bajomedieval, pp. 537-538:
Vermudo (m.)
[...] Origen: Del nombre hispáno-gótico UER(E)-MUDUS, UER(E)-MUNDUS (HGNB 298).
Vermudo debió de ser en Asturias un nombre relativamente frecuente desde el siglo VIII y durante toda la Alta Edad Media, a juzgar por los numerosos testimonios transmitidos por los diplomas conservados. El primer asturiano así llamado del que se tiene constancia es Vermudo, rey de Asturias en el siglo VIII (789-792), mencionado a posteriori en la diplomática como Ueremudi a.876(s.13) CDCatedralOviedo 1,43 n°10; anterior a esta mención, aunque en referencia a un personaje posterior, es Ueremudus a.812(s.11) CDCatedralOviedo 1,8 n°2; en un documento original este nombre se constata desde Ueremudus presbiter a.889(or.) CDCatedralOviedo 1,47 n°12. Su condición de nombre real, primero en la propia Asturias y luego en León, pudo ser un factor importante para su popularización en la época, que garantizó su pervivencia hasta los últimos siglos del Medievo, a lo que debe añadirse la existencia de un Santo Veremundo, abad de Irache, cuyo culto popular, no obstante, parece limitado al Reino de Navarra (BiblSanctorum 12, 1030-1031)
Hay alguna diferencia con el topónimo durangués, pero lo primero es determinar cual de las formas se usó primeramente y seguramente fue Vermudo y no Veremudo. En el paso Vermudo > Ermodo no son necesarios más que dos cambios, la pérdida de la oclusiva inicial y la asimilación de las últimas vocales, u-o > o-o. Ambos no son extraños en la lengua vasca y también hay que tener en cuenta que desde la creación del topónimo hasta que llegó a documentarse pasaron varios siglos, que facilitaron los cambios propuestos.

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